El contrato

1309 Words
Lara entra a la enorme oficina, con su hija de la mano, mientras a lo lejos observo un enorme escritorio que padecía muy lujoso, también se percató de una silueta masculina en el. a si que solo pensó que ese era su nuevo jefe, el mismísimo CEO. Lara continuó avanzando hacia el escritorio, con la mirada segura de si misma y con elegancia, hasta llegar frente al escrito. Lara se pone nerviosa, pues el hombre no decía nada, y decidió presentares ella. - hola buenas tardes, precinten Aragon. Mi nombre es Lara López. Y estoy aquí por el empleo que se me a asignado.- Esteban logra escuchar sólo el final de lo que dijo Lara y tratando de disimular hace un gesto algo arrogante y dice. - ah.. si. Es la nueva empleada. Bienes por el contrato de trabajo verdad. - En eso su mirada se desvía a la pequeña niña, que se encontraba a un lado de la bella mujer y logra ver ese cabello dorado y ojos grandes, con un color peculiar. Esteban se queda mudo nuevamente, mientras por su cabeza, sólo pasa que esa niña es su hija. Lara le responde que si, que ella está ahí para firmar el contrato. y en eso Lara se percata que el hombre frente a ella se le quedaba mirando a su hija fijamente, y eso le incomoda un poco, diciéndole. - presidente Aragon ? Acaso, le incomoda que traiga conmigo a mi hija? - Esteban reacciona y voltea aver a la bellísima mujer frente a él, mientras el rostro de aquel hombre en el escritorio, se ilumina, dejando que Lara se enfoque en su rostro. Ella abre sus ojos enormes, mientras da dos pasos hacia atrás del asombro que le ocasionó el rostro de ese hombre. Pues era extremadamente hermoso, como si los angeles lo hubieran tallado a mano. No, pero lo que más le impresionó, fue el parecido con su hija, tenían el mismo tono de cabello y de ojos. Lara sintió una sensación muy extraña y se puso muy nerviosa. Esteban se percató de su mirada hacia el, y comenzó a pensar si ella lo reconoció, o si tenia miedo que el le hiciera algo. Pero no, el estaba seguro que ella no lo reconocería, por que ese día, el cuarto estaba muy obscuro, pero no podía negarse el parecido brutal que tenía con su hija. - señorita López. Su hija no me incomoda en lo absoluto. Puede estar tranquila, tome haciendo. Llamaré para que el traigan el contrato.- le menciona, mientras le señala el sofá que se encuentra detrás de ellas. Lara muy nerviosa, toma asiento con su pequeña hija, mientras sus manos temblaban. Isabela se percata de lo nerviosa que está su mamá y le toma ambas manos con fuerza, mientras la mira con sus enormes ojos brillantes. Lara respira y se relaja un poco, asiendo que su hija se sienta cómoda, mientras espera el contrato. Esteban hace una llamada desde su escritorio, mientras intenta no mirarlas tanto y ponerlas incómodas. Pocos minutos después de colgar la llamada, entra la guapa secretaria que se encontraba afuera de la oficina, ella le entrega dos carpetas, para luego retirarse de la oficina con un caminado sensual. Lara solo miro desde que entro, hasta que salió la mujer guapa, para luego voltear a ver al hombre en el escritorio. Esteban se levanta de su escritorio y toma una de las carpetas, llevándosela a la bella mujer frente a él. Al entregarle la carpeta, le menciona que ese es el contrato, el cual tiene que leer bien con detalle y si le parecía, lo firmarían. Lara siente la imponente presciencia de ese hermoso hombre, que está muy cerca de ella, y Lara toma la carpeta mientras le mira su rostro frío y sin emociones. Esteban se regresa a su escritorio, con paso firme y elegante, sentándose en si enorme silla al llegar y toma la otra carpeta para leer el contrato. Luego menciona desde su silla, con voz gruesa y fría. - si algo no le parece del contrato, puede decírmelo. - mientras continúa leyendo. Lara asiente con la cabeza y con voz segura y confiada, le dice. - entendido, presidente Aragon. - Ambos comienzan a leer sus carpetas, mientras la pequeña Isabela saca su tableta de su mochila, que llevaba con ella y comienza a jugar con ella., pero antes de eso ella le quito el sonido, para no interrumpir a ambos. Esteban desde su escritorio mira de reojo la acción de Isabela y no puede evitar dibujársele una leve sonrisa, por ver lo que hizo la pequeña. Al ser un contrato extenso, pasan las horas y ambos leen con detalle cada palabra del contrato. Pero pequeñas miradas entre ambos ocurrían durante la lectura. El tiempo pasa y ambos terminan de leer el contrato. Lara se levanta del sofá encaminándose hasta el enorme escritorio frente a ella, para entregarle el contrato. Al llegar mira al hombre guapo y hermoso que se encuentra sentado. - Presidente Aragon, ya he leído todo el contrato. Y estoy de acuerdo en todo, así que acepto este contrato.- le dice mientras pone la carpeta en el escritorio y la desliza hasta el. - entendido, señorita López. Firmemos!! - le dice el mientras la mira fijo, tomando la carpeta. Esteban comienza a firmar cada hoja que debe ser firmada, de ambas carpetas. Luego de firmarlas se las pasa a la bella mujer que tenía enfrente a el. Lara se encuentra algo tensa, pues nunca había tenido un empleo tan alto, ni estar en una oficina tan lujosa. Pero no demuestra sus nervios y con clase y segura de si misma, comienza a firmar el contrato. - listo!! Ya esta. Ya es empleada de nuestra empresa, señorita López. - le extiende su mano para cerrar el trato. - a si es, presidente Aragon. Espero mi horario de trabajo pronto y empezar a trabajar para usted.- responde Lara correspondiendo el saludo de mano. Lara camina hasta el sofá, para ir por su hija y poderse retirar, pero en eso escucha una voz masculina y gruesa. - ya es tarde, ya comieron algo ? Si me permiten, puedo llevarlas a cenar por su primer día en la ciudad y por su nuevo empleo. - dice Esteban mientras se levanta de su silla y ajusta su corbata. Lara teniéndolo de espalda, se sorprende al escuchar eso y abre enormes sus ojos, da un leve respiro y se da media vuela, dándole una sonrisa y decirle. - no, no emos comido, desde que llegamos. Y sería un honor cenar con usted presidente Aragon. Pero, no quisiera incomodarlo..- - no es ninguna molestia señorita López, tengo el tiempo para llevarlas a comer algo y quiero hacerlo. - su mirada es firme, mientras levanta una ceja. - oh!!, pues muchas gracias. Vamos entonces a cenar.- Lara le dice a Isabela que guarde su tableta y la pequeña muy obediente la guarda en su pequeña mochila. Luego le toma la mano a su mamá y ambas caminan hasta la salida junto a Esteban. Al salir de la oficina, la secretaria tenía la mirada en ellas, mientras las miraba caminar hasta el elevador y la envidia en su rostro se refleja. A lo que Lara no le toma ninguna importancia y se dirige hasta el elevado con su hija y con el hermoso hombre elegante detrás de ellas. Llegan al piso inferior, donde afuera ya estaba esperándolos un coche lujoso, el cual ellas ya conocían. Las miradas de todos los empleados y más las mujeres, en la planta inferior el edificio, se enfocaban en ellas, pues todos se preguntaban quiénes eran, donde venían y que hacían ahí. Al salir del edificio, Carlos esta para recibirles, mientras le abre las puertas del coche para que entren en el y llevarles hasta el restaurante.
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