Llegan a uno de los mejores restaurantes de la ciudad, el cual era en el que Lara solía trabajar antes.
A Lara no le pareció mucho la idea, de cenar en ese restauran su primer cena de bienvenida, pues temía que la reconocieran los empleados que un trabajan en el y le hicieran preguntas por a verse ido del trabajo sin renunciar, aun así decide entran al lugar.
Al entrar les reciben inmediatamente, llevándolos hasta su mesa asignada, pues la mejor mesa fue abierta para el CEO. Cuando se encontraban sentados en la mesa, las miradas de asombro y murmullos de las personas era evidente, pues el CEO estaba acompañado de una bella mujer y una hermosa niña, la cual el parecido era impresionante con el hombre hermoso en su mesa., Lo que hacía que la gente pensara que se trataba de la esposa e hija del CEO.
Esteban se percata de la incomodidad que le ovacionaban los demás y le pregunta a Lara.
- está bien este lugar ? O gustas ir a otro restauran?-
- no, no tengo problema con el restaurant, presidente Aragon. -
- ok, ordenemos entonces.. por cierto me llamo Esteban, señorita Lara.-
- oh.. pero usted es el presidente y jefe, no quiero escucharme, maleduca y confianzuda.-
- no es maleducada señorita Lara. Pues ya no estamos en el trabajo, así que puede llamarme Esteban. -
- entendido presidente Aragon.. ohh.. perdón!!
Digo!! Esteban.-
Esteban le sonríe, mientras un mesero se acerca y les toma la orden., en eso el gerente del lugar reconoce a Lara, pero decide no acercarse a la mesa, pues miro a Esteban junto a ella y no quizo interrumpir.
Terminan de cenar y Esteban las lleva hasta su casa, para que puedan descansar, y antes de que ellas bajaran del coche, Esteban le menciona a Lara que le consiguió una niñera para Isabela, la cual se presentará al día siguiente por la mañana, para que Lara la aprobara, si la quería o no de niñera y pueda ir a trabajar ese mismo día. También le menciono que no tiene por que preocuparse, ya que la niñera ya fue investigada y aprobada por uno de sus empleados de confianza.
Lara sorprendida solo asintió con la cabeza, agradecida, mientras se despedía del hermoso hombre atractivo n el coche.
Al día siguiente por la mañana, Lara se encontraba lista, en espera de la niñera para Isabela, mientras le daba de desayunar y hacia el lonche que llevaría su hija a la escuela.
Unos minutos después, el timbre suena y Lara va a la puerta, mira que es una mujer como de unos 30 años, bien vestida y con aspecto agradable.
Lara abre la puerta y le dice que si es la niñera, a lo que la mujer le responde.
- hola señorita Lara López, mi nombres es Susana Urriaga . Y seré la niñera de su hija-
- mucho gusto Susana, adelante pasa!! -
Susana entra a la casa hasta llegar a la sala, luego le entrega todos su documentos a Lara, la cual tenía información de Susana, referencias, más estudios y maestrías. Lara los revisa, mirando que todo está en regla y decide aceptarla como la niñera de Iasabela. Después de una hora, pasa Carlos por ella para llevarla a su trabajo.
Al llegar a su trabajo, Lara se queda parada justo frente al enorme edificio, mirándolo de abajo hasta arriba, mientras pide a Dios y a sus padres que la cuiden a ella y a su hija. Luego se dispone a entrar con tal elegancia y segura de si misma, se dirige hasta la recepción del edificio y se presenta con la recepcionista, a lo que ella le informa que su oficina se encuentra lista en el penúltimo piso del edificio., Lara le agradece y se dirige al elevador para ir al penúltimo piso.
Al llegar al penúltimo piso, la puerta del elevador se abre y ella sale de el, entrando al penúltimo piso, donde se encuentran 8 oficinas con paredes de cristal, dejando ver a todos los empleados trabajando.
Lara se encamina con la secretaria de ese piso, mientras mira todas las oficinas, notando que son casi puros hombres, a excepción de una mujer en una oficina y la secretaria., la secretaria la mira de pies a cabeza y le señala su oficina.
Lara educadamente le agradece, para luego dirigirse a la que será su nueva oficina.
La mirada de todos en ese piso fue muy obvia y Lara sintió incomodidad, pero ella no permitiría que eso le impidiera trabajar.
Lara tenía 20 minutos trabajando en su oficina, cuando recibió una llamada, la voz era masculina, gruesa y atractiva.
- buenos días señorita López, espero se encuentre cómoda en su oficina. - la saludo Esteban.
- buenos días presidente Aragon. Si, estoy muy cómoda en mi nueva oficina, gracias. -
- señorita López, le llame por que hoy tenemos que ir a conseguir un contrato con un diseñador muy famoso en la ciudad. Y debemos asistir a su pasarela, de dicha colección, para mostrarle nuestra propuesta, ver si la acepta y decide quedarse con nosotros. La espero en 5 minutos en la planta baja.- le dice y cuelga la llamada.
Lara se apresura a buscar dicho contrato y al encontrarlo, rápidamente se dirige al elevador, mientras baja en el elevador dos hombre de dos pisos más abajo entran en el y la miran de pies a cabeza, para luego preguntarle su nombre y si trabaja ahí. Lara les responde educada mente y ellos la miraban como aves a sus presas, diciéndole que ella es muy hermosa, entre más halagos. Ella solo los escucha sin ponerles importancia y espera a que las puertas del elevador se abran en la planta baja.
Al abrirse la puesta, Lara sala rápidamente del elevador, dejando atrás a esos dos hombres y se dirige hasta la entrada principal, donde Esteban ya la esperaba.
Esteban la mira salir algo incomoda y su mirada se enfoca en el elevador, mirando que después de ella salen dos hombres, a los cual reconoce bien.
Pues Esteban tiene un intelecto y memoria muy elevada, que el recuerda nombres, rostros y olor de cada persona que mira o convive.
- señorita López, se encuentra bien? -
- yo? Mmm.. siii.. presidente Aragon, me encuentro bien. Estoy lista para irnos, tengo el contrato conmigo.-
Esteban arquea una ceja no muy convencido, pero decide no seguir preguntando y subirse al coche para ir al lugar donde sería la pasarela.
Llegan al salón, donde solo gente con pase vip puede pasar sin excepciones. Esteban y Lara entran al salón enorme y lujoso, para tomar los asientos asignados para ellos.
La pasarela comienza y salen las modelos mostrando las prendas lujosas y con mucho estilo.
Recién había comenzado la pasarela cuando a Lara le entran ganas de ir al baño, pero le apena y no sabe si solo levantarse o decirle a su jefe., pues final mente se decide y se acerca a susurrarle a su jefe, que necesita ir al baño. A lo que Esteban la mira y asiente con la cabeza, para luego voltearse a ver la pasarela.
Lara se levanta de su silla con elegancia y se dispone a buscar el baño, pero no logra encontrarlo, pues el salón es enorme y lleno de gente. Lara logra ver una puerta, y se pregunta si quizás ahí estén los baños, Lara abre la puerta, pero era un enorme pasillo, ella se preguntó nueva mente que quizás los baños estén al terminar el pasillo y deciden entrar.
Llega al final del pasillo y todo está iluminado lleno de modelos, estilistas, maquillistas, ropa y más. A lo lejos logra ver la puerta de los baños y decide entrar, para cuando ella sale del baño. Cristian De León, el diseñador de toda la colección de ropa y famoso en la ciudad, comienza a gritar y quejarse.
- EN DONDE ESTÁ MI MODELO!! La necesito cuánto antes..-
Cristian mira a su alrededor y logra ver una mujer muy bella y le grita.
- OYEEEE!! Tú!! Ven aquí.. necesito que te vistan y te maquillen, pero ya!! Humm.. estás algo gorda, pero no importa, me sirves.-
Lara asustada por ser señalada, le dice que si a ella se dirige, mientras Cristian la ignora y le dice que se apure.
- pero.. es que.. - Lara no puede decir nada y la comienzan a arreglar, una mujer la peina, mientras otra la maquilla y Lara solo piensa.
~ como pude terminar aquí mi primer día de trabajo.~