Madison * *
Me puse de pie y me acerque a la puerta asomando mi cabeza por la pequeña ventanilla hasta toparme con el rostro de Niall quien se ve algo serio.
- Planean matarme. - Dije asustada en lo que mi voz temblaban.
- Voy a sacarte de aquí. - Aseguró.
De un momento a otro la puerta se abrió dejándome libre. Corrí a él y lo rodé con mis brazos haciendo que se quedé rígido un momento. Subió su mano a mi espalda y me estrechó contra su pecho.
Nos separamos a lo que me dejó mirando un momento al igual que él a mí. Se inclino y por mi parte me coloque un poco de puntas hasta que sus labios se juntaron con los míos, lo que torpe en lo que él se mueve con la lentitud.
Me separé de él y lo observé con las mejillas bastante sonrojadas.
- Lo siento en verdad ... Eso ha sido muy atrevido. - Dije extremadamente avergonzada.
Negó y perdí mi mentón, tuve mi rostro y una vez más me besó. Seguí su beso dejando que la velocidad cada vez sea más. Me colocó contra la pared y subió mi pierna haciendo que la ponga a la altura de su cintura.
- Voy a tomarte aquí. - Susurró besando mi cuello.
Usando mis manos en sus hombros y negué.
- Tenemos que irnos Niall, si se dan cuenta van a matarnos a los dos ... Eso sería horrible, no quiero que algo te suceda por mi culpa. - Dije desviando la mirada.
Su mano acarició mi mejilla, obligando a fijar mis ojos en los suyos.
- Tranquila, te protegeré, nos sacaré de aquí. Mataré a todos. - Dijo con seguridad.
Reí por dentro, te tengo justo donde quería imbécil, a veces lo hombres son perjudicados por pensar mucho en el trozo de carne que se van a venir, deben tener cuidado, ellos deberían terminar siendo ese trozo.
- Eso es muy riesgoso cariño ... No quiero que te hagas daño. - Pedí llena de preocupación.
- Estaré bien, puedo contra todos ellos. - Afirmó.
Hice una mueca y negué, no es buena idea que vaya solo.
- ¿Te gusta incendiar cosas aún? - Pregunté mirándolo a penada.
Me dio una afirmación.
- ¿Crees poder quemar el lugar?, De esa manera no podemos seguirnos, tenemos una vida juntos y nos olvidamos de todo esto. - Dije subiendo mi mano a su mejilla.
Se quedó pensativo, eso me hizo creer que quizás mi plan suena muy malvado para venir de mí, alguien tan pura e inocente.
- Tú ve a fuera, allá estaré yo, tienes diez minutos para salir, cuándo lo harás toda esta pocilga va a explotar. - Dijo dándome un asentimiento.
Me acerque a él y una vez más juntamos nuestros labios.
Se separó de mí y fue por la parte izquierda del lugar. Al ver que se alejaba poco a poco mostré una sonrisa oscura.
- Suerte - Dije caminando al lado contrario que él va.
- Todo a salido como esperabas Madison. - Dijo la voz en mi cabeza.
Por obvias razones así iba a hacer, lo tengo planeado desde hace mucho tiempo y soy alguien muy específico, claro que iba a salir como yo quiero.
Camino a paso lento, contactando cada segundo. Sé lo que piensen, qué por razones normales una vez que esto le da la bienvenida a un soltar humo todos van a intentar salir, pero como soy más inteligente ya pensé en eso.
Tengo tantos años siendo "amiga" de las guardias que conozco cada puerta, rincón, ventanas y pasadizos de este lugar como la palma de mi mano, por eso días antes de que yo haga carga de cerrar las ventanas, puertas o cualquier lugar donde se pueda escapar.
Me topé frente a la puerta de salida, quedan dos minutos Niall, será un placer cerrar la puerta en tu estúpido rostro lleno de confusión al saber que jugué contigo, todo porque creíste en una cara bonita.
Hice una mueca y salí del lugar, cerré la puerta por fuera, para después alejarme unos metros de allí. Me senté en el suelo observando todo fijamente.
En mi cabeza sigo contando cada uno de los segundos en lo que mi mente no deja de imaginar a Niall corriendo y buscando una salida, al igual que todos los que van a un arder, experimentando el infierno antes de ir a él.
Salí de mis pensamientos al escuchar una fuerte explosión, levanté mis manos para que mis brazos me cubrieran.
Los gritos, lamentos y suplicas se observan casi de inmediato.
Subí mi mano a su rostro y solté una carcajada, es tan gracioso ver como otros accidentes.
Fue solo cuestión de minutos cuando todo se detuvo, el aroma a carne quemada llegó a mis fosas nasales, al parecer ya no queda nadie ahí, aún así me quedé mirando el edificio consumido hasta que capte que alguien se acercaba.
Me puse de pie de inmediato girándome. Alce una ceja al ver a Nicolás quien muy a la fuerza se puede poner de pie.
- Maldita ...
No caiga al final y caiga de rodillas para caer por completo. Sonreí por ello y me encogí en lo hombros colocándome a su lado.
Me agaché a su altura y tomé su mentón para que me mirara.
- ¿Quién es el patético en realidad ?, ¿Yo o tú ?, Quién no vale para nada, no le importas a nadie, ni les agradas y sabes que más. - Susurré en su oído con malicia.
- Todas las mujeres con las que ha dormido cuentan sus anécdotas a tu lado ... Nunca escuchó algo bueno. Son solo quejas, dejando claro que Nicolás tiene un m*****o pequeño. - Me burlé observándolo de arriba a bajo.
Fijé mi vista en su costado, aquel que tiene encajado un vidrio bastante grande. Sonreí de lado y pise esa parte haciendo que suelte un jadeó.
- Justo como animal en el matadero. - Dije ahora con seriedad.
- Eres una ... Perra. - Gritó enfadado.
Me encogí en los hombros y solo hice una mueca, posiblemente tenga razón, pero lo importante es que soy mucho mejor.
Me inclino a su altura y tomé el vidrio, eso lo hizo jadear ya mí sonreír.
- Engañaste a ese imbécil solo porque eres linda. - Se quejó apretando la mandíbula.
Solté una carcajada y tomé el artefacto con bastante fuerza, lo jale hacia arriba haciendo que la sangre suba por su garganta en lo que el vidrio atraviesa gran parte de su torso. Al llegar al pecho lo observé, aún está con vida. Quité el cuchillo y loncence lejos, no vaya a ser que piense en una estupidez.
Tomé cada parte cortada y con todas mis fuerzas jale la carne hasta que se separó, dejándome ver lo que hay en su interior.
- Si pudieras mirar lo que yo te darías cuenta que nada especial hay en tu interior. - Dije necesita mi mano a su corazón.
Intente decir algo más antes de que logre hacerlo apreté con bastante fuerza, se quedó neutro y soltó un último jadeó.
- La vida es una perra sin corazón. - Dije arrancándolo de su lugar. -
Lo levanté y me puse de pie, esto es tan interesante. Me giré a ver la puerta por la que había salido. Solté una carcajada y luego llevo mi mano a mi rostro.
- Debes tener cuidado, no siempre quieren lo que ves, menos si lo quieren. - Susurré sin más marchándome de ahí.
- Tenemos mucho que hacer Madison. - Dije la primera voz en mi cabeza.
Ni lo que digas, tengo que buscar un auto, iré a la segunda carnicería, se encuentra en Chicago, ahí buscaré información, el viejo se quejaba que solo él odiaba a Max mientras los demás le admiraban, será fácil obtener información de él.
- ¿Lo matarás? - Cuestionó la segunda voz.
Alcé una ceja, por obvias razones voy a matarlo, fui creada para ser la mejor y única asesina con este tipo de trastornos.
- ¿Qué sucederá con el viejo ?, Él mato a tus padres. - Grabar la primera voz, a veces pienso en colocarles un nombre.
Solo me encogí en los hombros continuando con mi camino.
- No me interesa, no los conocí, incluso si lo hubiera hecho, no tengo nada que ver con ellos más que sangre y apariencia y para mí eso es basura. - Dije sombría caminando hacia la carretera.
Me detuve en la orilla, esperando a que un auto se detuviera, lo hizo en unos minutos. Un hombre alto, delgado pero algo mayor salió de ahí.
Linda ¿Porqué tan sola? - Dijo acercándose a mí.
Mostré una pequeña sonrisa y de igual manera fui a él.
- Me han dejado aquí. ¿Crees que podrías darme una ayuda? - Susurré recargando mis manos en su pecho.
Se inclinó a mí e iba a juntar sus labios con los míos cuando encaje el cuchillo en su abdomen. Sus ojos se abrieron e iba a empujarme pero fui las rápidas e hice el cuchillo hacia abajo hasta llegar a su entrepierna la cual también corte.
Soltó un grito y se recargó en el auto sin poder creer que sea él quien está sangrando de esa manera.
Me reí y me puse a su lado en lo que intenta respirar.
- De no haber intentado aprovecharte y solo seguir tu camino nada de esto habrá pasado. - Dije sonriendo.
Di un par de palmadas en su pecho con el cuchillo lleno de sangre.
- ¿Te arrepientes? - Dije bajando la mirada.
Tomó todo el aire que pudo y dio un par de asentimientos.
- Es una lastima que yo no sea alguien que siente piedad o al menos no una real capaz de hacerme creer que la basura como tú debe vivir. - Dije sonriendo.
Empezó a negar una y otra vez. Me puse frente a él y encaje el cuchillo en su pecho, dejando que solo de un último suspiro. El cuerpo cayó en seco y lo observé desde arriba, que patéticos son, me dan tanto asco.
Lo dejé en la carretera sin importarme, subí al auto, lo encendí y empecé a conducir tranquilamente.
Hay un largo recorrido que tengo que llevar acabo ...
Michael*
Fruncí el ceño, notando como todo a mi alrededor está oscuro, el aroma es horrible. Subí mi mano a mi nariz evitando que el olor a carne quemada deje de perforar mis fosas nasales.
De pronto una risa se escuchó, haciendo eco por todos lados. Fijé mi vista al frente y mis ojos se abrieron al ver a Max quién muestra una gran sonrisa.
- Michael. Hijo mío, hay alguien que quiere destruirte. - Dijo soltando una carcajada y empezando a caminar hacia mí.
No tengo que caminar más, ya tengo una cadena en su tobillo.
- Eso es falso, todos estamos bien. - Dije frunciendo el ceño.
- No te confíes, Jackson nos atrae mala muerte, así como Jack y yo se las hemos heredado ... Dicen que el dueño de la locura Miller aún vive. - Dijo soltando una carcajada.
Negué, eso es imposible, generaciones tras generaciones, ya ha pasado mucho tiempo como para el Miller que nos otorgó lo psicópata aún siga con vida.
- Eso es imposible. - Dije acercándome a él.
- Eres inteligente ... Aún así, tienes que buscar al único Miller que te puede ayudar, busca quién comenzó todo y comprendan ... El demonio que Satanás envió para terminar con nuestros apellidos terminará con ustedes antes. - Advirtió sombrío.
No entiendo ... Verdad o no, alucinación o sueño, que importa.
- ¿Porqué me avisas? - Cuestioné sin comprender.
- ¿No es obvio?, Aún después de muerto soy famoso, no quiero que el mejor apellido de asesinos sea eliminado por alguien que nadie conoce ... Así que cuidado Michael, intenta golpear donde más te duele, despierta y demuestra que si fuiste tú quien me mato. - Dijo soltando una carcajada.
Hice una mueca, cada parte de mi mente Henrry la ocupo al instante, mi familia, padres, abuelos, hermanas ... Zack.
- Tienes que dejar que salga Michael. - Susurró la voz en mi mente.
Mis ojos se abrieron por eso y subí mis manos a mi cabeza negando una y otra vez ... No puedo hacer eso.
- Entonces todos van a morir por tu culpa. - Dijo entre risas.
Eso no puede ser, su voz comenzó a gritar sin piedad en lo que intentaba que se quedará en silencio, cosa que parece imposible ...
Desperté de golpe, topandome con el rostro lleno de preocupación de Henrry quién me abrazó y de igual manera respondí. Bajé mi vista al reloj que está en el buró, marca las cuatro de la mañana. Me recosté con él una vez más en lo que se mantiene recargado en mi pecho.
- ¿Quieres hablar de ese sueño? - Preguntó suave.
Lo observé un momento y pase mi mano por su espalda desnuda.
- Aún me atormenta el pasado, mate a muchas personas. - Dije apretando la mandíbula.
Se vio un poco, se me quedó mirando y se acercó dejando un beso en mis labios, lo seguí acariciando su mejilla.
- No eras tú, esas malas personas te obligaron ... Ellos no tienen al Michael que yo sí, no tienen derecho a juzgar. - Dijo abrazándome fuerte.
¿Qué clase de acertijo es ese ?, ¿Qué más seguro es que sea un tipo peligroso que intenta matarnos ... Tengo que buscar a Zack, si vas a encontrar a los Miller, verás afectado ya que también es uno ...
Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten. ❤️
.