Capítulo 4

2029 Words
Narrador * * El director observaba a cada uno de los bebés, quienes estaban tranquilos, sin saber que sus padres acababan de morir. Se colocó a los pies de la cuna de la que más lograba llamar su atención. La pequeña Madison observaba fijamente la luz, sus hermosos ojos azules brillaban en lo que su cráneo estaba repleto de cabellos negros, como los de su padre ya que su madre era rubia y de ojos oscuros. - ¿Crees que logré ser mejor que sus padres? - Pregunté uno de los guardias colocadose a su lado. Mostró una sonrisa sombría, sabía que sí, solo tenía que criarlos para que fuesen unos asesinos de categoría alta, incluso más que ese tipo de Canadá quien le había quitado el puesto a Jeffrey y al ruso dejándolos en segundo y tercer lugar. - Claro que sí. Asegúrense de que sean unos bebés fuertes, necesito que tengan buen crecimiento. - Dijo dándose la vuelta y saliendo de la habitación, dejando a los bebés con las enfermeras y los guaridas. Una mujer joven comenzó a caminar frente a las cunas, notando que el nombre de cada bebé estaba sobre esta. - Niall - Dijo colocándose frente al primer bebé. Sus cabellos eran rubios pero sus ojos extremadamente oscuros. Caminó un par de pasos poniéndose ahora frente a otro. Erick - Dijo sonriendo al ver al pequeño de cabello castaño y ojos verdes. - Nicolás - Dijo ahora con seriedad al ver al bebé rubio de ojos tan azules como el mar. Alan - Dijo mirando al pequeño de cabellos negros y ojos color café almendra. Dio un paso más y se recargó en la cuna rosa, observando al bebé que está tranquilo. - Madison - Dijo sonriendo. Dejando que sus ojos se fijen en los suyos, uno ojos azules, bastante lindos, con una piel pálida que resalta aún más por su cabello n***o. - Seré yo quien cuide hasta que crezcan y les vayan inculcado un par de cosas. - Dijo juntando sus manos y mirando a las demás enfermeras. Todas recibidas un asentimiento. Una cosa era segura y era que en el futuro esos bebés afectados peligrosos, armas mortales sin ninguna pisca de sensibilidad o arrepentimiento alguno ... Los primeros años de sus vidas fueron tranquilos, bebés extremadamente sanos que crecieron conforme todo iba a suceder. Aprendió a hablar desde el año y medio, una excepción de: Niall quien era un bebé muy serio, tranquilo y no se asociaba con los demás. Los otros tres eran más de hablar y ser curiosos, mientras que la pequeña Madison era muy curiosa y amable con todos, le agradaba jugar y sonreír todo el tiempo, ganando la atención por completo. Los niños crecieron creyendo que eran hermanos, pensando que eran sangré, aunque en realidad era Madison quien solía estar protegido por los tres, una excepción de Nicolás, quien venía de mala manera. Cuando los pequeños cumplieron cuatro años, una increíble notificación llegó a la Carnicería de los Estados Unidos. - Si. Ahora no te ves tan malo maldito bastardo. - Dijo feliz el director viendo la noticia donde el mejor carnicero había sido encarcelado con cadena perpetua, sin libertad condicional, ni derecho a visitas en 20 años. La pequeña Madison jugaba en su oficina cuando lo cambiaba hacer eso. Se pusó de pie y se acercó queriendo saber que lo hizo tan feliz.  Emitió la cuenta que se acercó a él, tuvo el periódico y le seleccionó la fotografía de Max Miller. - Lo ves linda. Él será encarcelado, pero aún así tenemos que recuperar el puesto uno. Debes tenerlo tú, te creamos para que seas la mejor y única. - Dijo con entusiasmos intentando animarle. Madison sonrió y le dio un asentamiento, eso lo hizo entender que la pequeña no comprendía nada, era diferente y lamentablemente no era lo que había esperado, no había maldad en sus ojos, sus acciones no eran las de una psicópata y hablaba con todas las personas con naturalidad ... No había nada que le interesara en ella, pero le había tomado cariño, indicando que no podía solo deshacerse de ella y echarla. - ¿Es malo? - Pregunté acercándose y tocando la imagen de Max Miller. - Si, es muy malo, asesinó a muchas personas. - Dijo tratando de no reír, en el mundo todos asesinados de una manera u otra, otros físicos y emocionales. Madison llevó su mano a su boca, dejó ver qué está sorprendida por lo que le dijo. El hombre soltó un suspiro y se agachó a su altura. - Madison ... ¿Odias? - Le dijeron neutro. La pequeña negó y le regaló una sonrisa. Apretó los labios ... A veces el dolor es lo que despierta los demonios que llevamos en el interior. - ¿Me odiarías si te dijera que mate a tus padres? - Dijo mirándola fijamente. Se mostró un poco sorprendida, junto con sus manos y se acercó a él dejó un beso en su mejilla. - Te perdono. - Dijo con su dulce voz. Se quedó rígido por eso y tuvo éxito como la pequeña paso por su lado, saliendo de su oficina ... padres psicópatas que han nacido sin ningún trastornos. La pequeña Madison de tan solo cuatro años caminaba por los pasillos de ese lugar en lo que cantaba una canción y brincaba un poco. Se detuvo al ver a su hermano Nicolás, quien se acercó a ella y la tuvo de la mano. - Vamos a ver algo muy divertido. - Le pedimos con seriedad. Madison le dio una afirmación y fue con él. La llevé hasta una habitación vacía, estuvimos aburridos hasta que la puerta se abrió, una prostituta y un hombre entraron allí. La pequeña tentativa de salir pero Nicolás no lo tomó. Hizo que observará como tuvieron sexo y después como ese hombre apretaba su cuello con bastante fuerza hasta arrebatarle la vida. Salió de la habitación y Nicolás la hizo salir junto a él. - Esa es la maldad del mundo Madison ... ¿Te gusta ?, Es agradable. - Dijo dejando ver una sonrisa sombría. Madison lo empujó saliendo de su agarre y comenzó a correr por los pasillos deseando no volver a ver eso ... Fue horrible y creía que era bastante cruel. Sin darse cuenta los años seguidos pasando y sin notarlo muchas cosas en Canadá habían pasado, las carnicerías habían caído por bastante tiempo, bueno lograron recuperarse cuando ese asesino regresó y una vez más el director empezaba una frustración, al sentir que todo se iba al demonio una vez más. Cada uno de los niños creó odiando a Max, una excepción de Madison quien no se involucraba en nada de eso, por su parte era una pequeña muy sociable que era amiga de todos los guardianes e incluso de las mujeres que trabajaban allí como prostitutas.  El ángel de la carnicería le llamaban. Sin darse cuenta los pequeños empezarán a verla de otra forma y cada uno se enamoró de ella a su manera y competirán por saber quién sería el dueño de ella, así tuviéramos que matarse. Madison * (25 años) - Es cinco años mayor que Michael y Zack. - Me quedé sentado en mi habitación en lo que solo puedo sentir que mis manos están temblando, deseo que haga la prueba que mis hermanos ya han hecho desde hace muchos años atrás, es solo que no puedo hacerlo, no quiero tener miedo a nadie que esté muy horrible La puerta se abrió dejando ver a Marco, me dio una pequeña sonrisa dándome un sentido que ya es tiempo de que vaya. - No quiero hacer esto. - Dije haciendo una mueca. - Si no estás seguro te matan Madison, tienes que hacerlo. - Dijo con algo de pena. Le di una afirmación y levanté la mirada observada a mis hermanos. - Pequeña Madison, ya era hora de que te atrevieras. - Dijo Nicolás acercándose a mí. Justo antes de que lo hiciera Niall lo que sufrió del brazo, eso lo hizo enfadar y que saliera de su agarre. - Sigo sin comprender porque tanta esperanza en alguien que ni siquiera puede ver una prostituta follar y luego ser asesinada. Qué patética. - Dijo soltando una carcajada. No dije nada ante eso, solo pude bajar la mirada, no soy como ninguno de ellos. - Ya basta. No todos somos un asco como tú. - Me defendió Niall. Levanté la mirada observándolo, solo se giró y se marchó dejándonos ahí. - Se las da de muy santo y en el matadero es el peor. - Se burló Erick golpeando de manera burlona el hombro de Nicolás. Mire a Alan quien solo está en silencio, no se integra mucho, es como Niall, solo que puedo ver que hay mucha maldad en su interior. La puerta se abrió, dando por entendido que tengo que entrar, lo que sin pensarlo tanto, no tengo opción, no tengo nada que hacer. Al entrar a la habitación fije mi vista en todo el lugar, pero está detenido en las personas que me observan con una sonrisa sombría. Salí de todo pensamiento al escuchar que alguien se quejaba, mire a mi lado notado a la chica atada en la silla, había un poco de sangre en su ropa, nada de esto está bien. Di un paso atrás y corrí a la puerta. - Abran por favor, no quiero hacer nada de esto, ayuda. - Pedí golpeando con fuerza. Las personas empezaron a hacer escándalo y gritar que me asesinaran. La puerta se abrió y Marco junto a Nicolás estaban ahí. - Espero me den el honor de cortar tu carne después de follarte. - Dijo sombrío pasando su lengua por sus labios. Mis ojos se abrieron y di un par de pasos hacia atrás. Marco me dejó del antebrazo y me hizo caminar junto a él por el largo pasillo. - El jefe pidió que te castigará Madison. Estarás en el sueño una noche hasta que te decidas o evites que matarte. - Dijo fríamente. Me quedé muy sorprendida por eso, se van a deshacer de mí como si hubiera vivido 25 años con eso, es tan injusto. Llegamos a lo que abrió la gran puerta de metal y me empujó al interior, sin alcanzar ni reaccionar cuando cerró la puerta y se marchó dejándome sola. Observe a los lados, notando que la habitación está completamente oscura, sin cama, ni cámaras. Subí mis manos a mi rostro y mostré una sonrisa sombría para después soltar una carcajada. - ¿No soy como ustedes? - Dije entre risas. No y eso es porque soy tan increíble que comprarme con ellos sería como pisar mierda a propósito. Me dan asco, se creen superiores cuando no son más que basura putrefacta. - ¿Qué vamos a hacer Madison? - Pregunté la voz en mi cabeza. Hice una mueca y me senté en el suelo en lo que mantengo mi sonrisa aún. - Vamos a esperar a que venga Niall a sacarme de aquí. Después del plan va a iniciar. - Dije con seguridad. - ¿Porqué tan segura? - Pregunté la segunda voz. - ¿No es obvio ?, Porque soy tan genial que lo sé, ¿Acaso no han visto como me ve ?, Obviamente le gusto y tomaré ventaja de eso. - Explique con seguridad. - ¿Nos dejarás salir? - Dijo la primera voz con emoción. Hice una mueca, tal vez sí o tal vez no, tengo muchos planos antes de dejarlas salir. - ¿Iremos por Max? - Dijo la segunda voz con curiosidad. - Obviamente ... El antiguo mejor debe ser terminado por el nuevo mucho mejor, o sea yo. - Dije encogiéndome en los hombros. Las tres empezamos a reír hasta que simplemente me quedé en silencio. Los he estado enganchando por veinticinco años, unos en los que han creído que soy buena y que temo derramar sangre, si supieran ... Hay tantas personas que han muerto en mis manos sin que se den cuenta que cuando encuentras los cuerpos pesados la carcajada que se atoraba en mi garganta. Cambie mi expresión por completo al escuchar pasos, subí mis manos a mis mejillas y empecé a derramar lágrimas haciendo que mis mejillas se sonrojaren. - Madison - Yo escuché la voz de Niall. No se trata de una premonición, sino que tiene tantos años manipulandolos que se cada una de sus debilidades y Niall es el más jodido ya que soy su punto débil ... Uno peligroso que hará que termine muerto ... Espero que les guste. Gracias por leer. Voten y comenten. ❤️
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