Capítulo 5

1264 Words
Vincent.- — Es bueno verte hermano —Abrazo a Víctor es el único que puede ayudarme con esto, aunque sé que tendré que usar la influencia de los Morgan para conseguir a Aurora Hill. — Tu llamada parecía urgente. ¿Qué locura cometiste ahora? — ¿Cómo está mi sobrina? –Su sonrisa se ensancha, desde que se convirtió en padre Víctor no ha sido el mismo, aunque en el fondo sé que sufre por haber perdido a la mujer que realmente ama. — Creciendo cada día y más traviesa, pero cuéntame ¿Tom Hill está vivo? ¿De verdad? — ⁣Sí, fue víctima de un atentado orquestado por su hermana, tú eras más grande que yo ¿En algún momento viste a esa mujer? — ⁣No, de hecho nunca escuché al señor Tom hablar de ella ¿Averiguaste algo? — Sí, hay registros de que se autoproclamó tutora legal de Aurora, pero nada más, ya llamé a Jacob, pero ha estado ocupado, me dijo que apenas se desocupe vendrá, en realidad necesito que converses con Tom, quiere que me case con su hija. —Víctor enarcó sus cejas reprimiendo una sonrisa. —No te burles, le dije que podía ayudarlo con mucho gusto, pero no iba a ceder a eso y se puso obstinado y terco, me dijo que si no cumplo, entonces no lo ayudará en nada. — Bueno creo que recordó una conversación que tuvo con papá —Fruncí mi ceño confundido. –Tom en el pasado quería comprometer a su hija contigo, un matrimonio arreglado, mi padre en ese momento aceptó, eran otros tiempos y agradecí ser cinco años mayor que tú. —Mi rostro palideció. — Pero nuestro padre nunca me comentó nada —Me paso la mano por mi cabello con frustración. – ¿Por qué demonios? — Ya te dije eran otros tiempos y era normal, ¿Además no recuerdas que siempre estabas detrás de esa niña como un perrito? Creo que por eso surgió esa idea —sonrió burlándose, casi lo fulmino con la mirada lo amaba, pero ahora estaba siendo un idiota. — Pues yo no voy a cumplir con eso, no voy a casarme con una mujer que ni siquiera conozco y menos después de conocer a… –Me callé cuando me di cuenta de mi error, no había dejado de pensar en la chica del convento y es irrisorio, lo sé, pero no dejo de pensar en esos preciosos ojos verdes. — ¿Conocer a…? Estaba seguro de que apenas le comentara a mi hermano que la chica en la que no dejo de pensar llevaba un hábito se burlaría hasta que tengamos ochenta años. — A nadie, dime que hablarás con él — Sí, voy a decirle que lo menos que querrá es tenerte a ti como yerno, ya supe que te has cogido a la mitad de las mujeres en Nueva York tu reputación te precede ¿Acaso no puedes controlarte? — ¿Y con qué moral me hablas? Lo aprendí de ti, ¿O no lo recuerdas? Por lo menos yo no he tenido una orgía con gemelas —Abrió la boca para decir algo, pero no pudo cuestionar mi argumento. — No fue una orgía, fue un trío y fue hace años… (…) Conversamos con el doctor que atiende a Tom Hill no estaba muy convencido de dejar entrar a Víctor, pero no mi hermano tenía más suerte persuadiendo a las personas que yo. — Sigues teniendo tu toque —se encoge de hombros con una expresión engreída. El cuerpo de Tom se tensa al vernos entrar me mira a mí y luego a Víctor frunciendo el ceño. — Señor Tom —Habla mi hermano. —Es increíble que esté vivo, mi padre estaría feliz –Tom lo mira confundido, Víctor y yo nos miramos. —Soy Víctor el hijo mayor de Carl Mars –El hombre se relajó un poco. — Creí decirte que, mientras menos personas supieran... — Usted mencionó a los Morgan señor Hill. —Mi postura era rígida odiaba que alguien me mangoneara como si yo fuera su empleado o su mensajero, él quería algo de mí y sí, lo iba ayudar, pero bajo mis términos después de todo son mis recursos los que se usarían para buscar a su hija. –Este es mi hermano y confío plenamente en él, además yo guiaré la búsqueda de su hija así que las cosas se harán a mi manera, usted me está colocando un blanco sobre mi espalda, sabemos de lo que es capaz su hermana, es peligrosa y mientras usted se queda aquí protegido soy yo quien estará al frente enfrentándola, me arriesgo por ayudarlo y no obtengo nada a cambio por eso. — Te ofrecí a mi hija — Una hija que usted no ha visto hace más de veinte años, una hija que no tenemos idea de cómo fue criada, no sabemos qué clase de mujer es. — Señor Hill —Víctor se acercó tratando de apaciguar la tensión de la habitación. —Entendemos su situación, créame hemos estado también en ciertas situaciones complicadas, más Vincent que yo, queremos ayudarlo, eso haría nuestro padre, pero no puede obligar a mi hermano a contraer matrimonio con su hija, más eso no significa que no lo ayudaremos a buscarla. — Yo hice un trato con su padre, la empresa de producción y distribución de arroz ¿La recuerdan? —Víctor se giró hacia mi. —Yo coloqué la mayor parte del capital para comprarla. Si no me creen, busquen los documentos de constitución de la empresa, hay una cláusula en ese documento, esa empresa pasará a ser tuya Vincent cuando contraigas matrimonio con mi hija —Abrí los ojos mirando a Víctor. —Estoy seguro de que esa empresa ha generado más ganancias que las demás empresas que su padre les heredó ¿o me equivoco? y tú Víctor has estado recibiendo dinero de ahí sin ser dueño, puedo obligarte a devolverme todos los dividendos que has recibido de ahí. — Hemos trabajado mucho en esa empresa, más Víctor que yo. —Solté apretando mi mandíbula, porque este viejo se estaba pasando de la raya. — Pues entonces decide ¿O te casas con mi Aurora y así todo queda como está? ¿O contrato a un abogado y los demando por incumplimiento? Será sencillo, Víctor tendrá que pagarme millones, es tu decisión. En este punto estaba realmente furioso, mi hermano se había esforzado mucho por sacar esa empresa adelante, siempre estuvo al frente, yo solo recibía las rentas mensuales de lo que me correspondía no había trabajado tanto como él y ahora era quien salía sacrificado. — Vincent no tienes que aceptar, no por mí yo podría… —Lo interrumpí, no iba a permitir que se sacrificara, no cuando en el fondo me siento culpable por lo que sucedió con Leticia de no haber ido a ayudarme no la habría conocido, simplemente no puedo causarle más daño a mi hermano. — Aceptaré, pero… no le prometo amar a su hija, no me interesan los acuerdos que hizo con mi padre y si él estuviera vivo le diría lo mismo, me casaré con Aurora, la empresa se dividirá entre Aurora y mi hermano que es quien ha trabajado en ella, yo no quiero nada de allí, ahora es elección de usted señor Hill ¿Está seguro de casar a su hija con un hombre que nunca llegará a amarla? Porque hasta ahora soy el único que puede ayudarlo a encontrar a su hija.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD