bc

Olvídate De Todo Menos De Mí

book_age16+
13
FOLLOW
1K
READ
goodgirl
student
tragedy
brilliant
nerd
campus
enimies to lovers
lonely
passionate
seductive
like
intro-logo
Blurb

André William no era el chico perfecto, pero siempre buscó esa luz, su jodido rayo de luz para desvanecer toda clase de sueño roto.

André William y Cailin Harrison de mundos completamente distintos que los unía una extraña y particular estrella desde el azul oscuro del cielo.

chap-preview
Free preview
CAPÍTULO 1: RECORDANDO
Como creer que hemos llegado a parar aquí, en este ambiente infausto, sin que tengas consciencia que estoy cerca de ti que solo una puerta nos separa. Funesta y callada, mi frente pegada en la ventana del cuarto de cuidados intensivos y el alma en el fondo del bolsillo. Verte tendido sobre esa cama, hace que mi alma se vaya destrozando en mil pedazos, verte conectado a esos aparatos y sin poder hacer nada. Al fin puedo verte de cerca, tomar tu mano me hace un viaje al cajón de mis más valiosos recuerdos. Como aquel momento que me separé de ti por primera vez, mi alma acongojada llora y las lágrimas no pueden detenerse. Pero ahora no me separaré de ti, lo prometo, me quedaré aquí junto contigo. Estoy agotada y el sueño se hace más fuerte que mis ganas de seguir despierta. —Espera, no me dejes, no sueltes mi mano por favor. —André espera, regresa junto a mí. Sollozando me dije lamento dejarte amor mío, pero no tenía otra opción. De pronto una oscuridad invade mis ojos. Como si me teletransportara hacia otro escenario. —¿Dónde estoy? ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué todos están vestidos de luto? ¿Acaso eres tú André William? Sí, claro que eres tú. Como no reconocerlo por ese peculiar peinado y forma de vestir que me traía loca por completo. —¿Pero qué pasa, por qué esa mirada tan fría en ti? Al voltear, una lápida interpone mi visión, tenía grabado el nombre cuyo yace el de su padre Natael William. No podría olvidar este momento, fue aquí donde me enamoré de ti, en esta tarde tan gris y lluviosa. Viendo tu mirada llena de frialdad ocultando esa tristeza y nostalgia bajo esos ojos destellantes, sintiendo que el rencor hacia tu padre te mataba por dentro. En ese momento de serenidad me di cuenta de que realmente te quería. Si esto es un sueño, ¿Por qué te veo tan real? Solo sé que no quiero despertar. Me encuentro entre muchos chicos y chicas al mi alrededor, me siento nerviosa como el primer día en el que acudí a mi primera clase en el campus. —Este lugar, este lug… me es conocido. Me quedé paralizada un momento observando todo en mi entorno. —Es la universidad de Oxford. Cuando empiezo a recordar todo perfectamente, aquí fue cuando te vi por primera vez. Ese chico sonriente, extrovertido y coqueto. Y tampoco como olvidar la primera impresión que me llevé de ti. Entre pasos cortos me dirijo hacia mi salón de clases. Musitando me dije: —¿Podré relacionarme con mis nuevos compañeros? Me pregunto si podré estar a la altura de la exigencia de cada materia y a la vez no perderme la vida universitaria, ese nuevo y apasionante entorno, lleno de gente nueva. Siento mis manos entumecidas, me voy acercando. Antes de entrar reviso detalladamente lo que traigo en mi bolsón. —Perfecto tengo mi libreta para los apuntes, el gel antibacterial, un pequeño espejo para cualquier urgencia, están mis llaves, ¡oh, no puede ser! Tengo todo, pero no traigo el lápiz. —¡Qué olvidadiza eres Cailin! Espero poder pedir prestado uno. Antes de entrar respiro profundamente y entro. Todos me miran, haciéndome poner un poco tensa. No me gusta ser el centro de atención, todo mundo se fija absolutamente de todo. Con todos los nervios encima me dirijo entre pasos cortos hacia la carpeta que elegí y tomo asiento. Miro a mi alrededor y veo a chicos que me miran de reojo, esto me hace poner incómoda. Tomo mi teléfono para distraerme un poco ante la situación, de pronto todos toman asiento y apago el móvil. Es cuando veo pasar a la catedrática, se presenta y nos dirige unas palabras como nuestro primer día en el campus. Nos informa que nos mostrará la universidad, los alrededores y los nombres de los edificios para que nos lo aprendiéramos. Cuando ya estábamos por salir, entra un chico sin ni siquiera saludar. Tengo que reconocer que no está nada mal. Su silueta, su forma de vestir y ese peinado hay que admitir que caen perfectamente en él. Y el color de sus ojos son preciosos. —¡Ey, Cailin pisa tierra! Solo debo concentrarme en los estudios. Veo a mi alrededor y escucho murmullos entre las chicas, veo como le devoran con los ojos. Parece que aquí este chico es muy deseado por todas. Con esa silueta perfecta no podría pasar desapercibido. —¡Ey, Cailin otra vez! De todas maneras, no es tu tipo. Cuando ya estaba él por tomar asiento, la catedrática le levanta la voz. —¿Acaso usted no sabe saludar insolente? Encima de llegar tarde tiene aún el descaro de no saludar. Él frunce el ceño y da media vuelta. —Disculpe usted por mi irrespetuosidad, no volverá a pasar. —¡Qué le quede muy claro André William! —Es así como se nombra el irrespetuoso de cuerpo perfecto. —dije en mis adentros. Parecemos un grupo de turistas dentro de un museo. Tantos edificios y tantas aulas, mientras que contemplaba uno de los hermosos parques de la universidad, siento una voz femenina cerca de mí. Al voltear una ruborizada pelirroja, me sonríe saludando con un guiño. —Hola… ¿Y qué te parece la universidad? —Pues la verdad, sí que es muy grande y creo que hasta incluso podría perderme en ella. —soltando en carcajadas. —Y pues ¿Cómo así le entraste para medicina humana? —Digamos más que todo lo hago por enorgullecer a mis padres, ellos siempre deseaban que estudie esta carrera, puesto que a mí también me fascina, siento que tengo un gran propósito y si llegaba a no estudiarla mi vida no tendría sentido. —Discúlpame si aún no he podido presentarme, soy Joice Bruce. — me dijo con una cálida sonrisa. —Cailin Harrison, mucho gusto. —sonriéndole —Me he dado cuenta de que no ha quitado los ojos encima a André. No se puede negar que es completamente guapísimo. —¿Fui acaso tan evidente al mirarlo? ¿Hubo alguien más que pudo darse cuenta? O ¿Acaso él mismo se dio cuenta de mí? ¡Ay Cailin! de tantas chicas que hay como se fijaría en ti en particular. —acabando con mis pensamientos. —Dirás completamente irrespetuoso. —Ja… Es cierto, pero sé que también le pusiste el ojo. —Claro que no, no es para nada mi tipo. Aprovechamos la oportunidad para intercambiar números con Joice. Al parecer se nota sincera y muy carismática. Miro de reojo a André no creo que él tenga que envidiar a algún chico físicamente. Después de terminar el recorrido por toda la universidad, fuimos con Joice a la cafetería para beber algo. Estuvimos platicando de nuestras familias y de la preparatoria, cuando veo pasar a André y las miradas de las estudiantes perdidas en él. Vi que André se había sentado con un grupo de chicos que vestían similar el mismo estilo. Al terminar de hablar por un buen tiempo, nos despedimos para irnos a nuestras casas. —Cailin si deseas puedo acompañarte a tu casa. —Genial Joice, ¿Qué esperamos? ¡En marcha! —sonreímos. Llegando a casa, Joice quedó pasmada, completamente pasmada. —¿Joice pasa algo? —¡No es cierto! ¿Tú vives aquí? —Pues sí como lo ves. —le afirmé con una pequeña mordida sobre mi labio inferior. —¡Qué casota la tuya! Solté una carcajada mirándola. —No es para tanto Joice. A mí nunca me importó el dinero, al contrario, siento que detesto tener esta vida. Nada es lo que parece, es una vida de apariencias en esta clase social. Suelo sentir que mis padres no me toman toda la debida atención que necesito, viviendo en un mundo de pura presión, que todo me debe salir bien y a la perfección. Esto me ahoga cada vez más, pero aprendí a vivir cada día con todo lo acumulado. Siempre diré que lo material nunca es más importante que tu familia al que debes poner en primer lugar. Llegó el momento de despedirme de Joice y entrar a la casota. Como me gustaría ser quienes sean los primeros en recibirme mis padres, pero eso nunca pasará, siempre están ocupados en el trabajo la mayor parte del día. Toco la puerta y como siempre quien me recibe es mi mayordomo Mason. —Buenas tardes, señorita ¿Cómo le fue en su primer día? —Buenas tardes, Mason, pues la verdad nada mal con todos los nervios encima, pero de poco a poco fui soltándolos. —¿Y mis padres? Creí que llegarían temprano hoy. —Lamento anunciarle que no podrán venir, tienen una reunión importante de la productora y llegarán tarde hoy. Y ahí está, una vez más están ausentes en días importantes. En fin, da igual tomaré un baño. Al salir del baño veo que Joice me envió un mensaje de texto. —“¿Estás lista para esta noche?” Inmediatamente le respondo: — “¿Lista para qué?” —Hoy tenemos que celebrar para dar un buen inicio a este año ¿No crees? No acepto un no por respuesta. Empiezo a conocer más a Joice. —“No tengo planes para esta noche, nada más que leer.” —¡Ey, Cai! Hoy salimos y punto. Y ya deja de ser pesimista de una vez por todas. Voy a recogerte en 20 minutos.” Pero Joice sí que es muy perseverante en esto. Me miro al espejo y me pregunto si soy lo suficiente bonita como para estar a la altura de las demás. La verdad no quisiera ir, pero sé que debo distraerme un poco no me caería nada mal. —Señorita le busca una jovencita llamada Joice Bruce. —Dirígele hasta mi habitación es una amiga mía que hice hoy en la universidad. Veo entrar a Joice con un bolso en la mano. —No, no, quítate esa bata. Vaya si que Joice se sabe vestir muy bien, creo que hasta mejor que yo. —Vamos a transformarte, explotaremos esa belleza exterior. —sonreímos mientras se alistaba para mi transformación. El tiempo pasaba y los nervios por verme bien aumentaban. Encontramos el vestido perfecto era un rosa pálido no muy corto, traté de que sea un poco reservado se me veía muy bien. Me miro al espejo y no puedo creer que sea yo, sí que Joice hizo un buen trabajo en mí. Me siento hermosa y se podría decir a la altura de las chicas populares de la universidad. Antes de salir me miro una vez más en el espejo y admiro mi reflejo, estoy completamente cambiada, pero realmente bonita eso siento. —Dejemos la vanidad y avancemos. —me dije. Caminando hacia el coche de Joice le pregunté: —¿A dónde iremos? —Pues a un antro no muy lejos de aquí. Nunca he pisado esos lugares siempre he estado en lugares muy caros y con muy buena reputación. Estoy algo ansiosa por conocer ese lugar y a la vez insegura de entrar. Subimos al auto y encendimos la radio a todo volumen para cantar como locas a todo pulmón en medio de todo el trayecto. Estábamos por llegar, yo no me veo tan segura de poder entrar todo será nuevo para mí. Joice se mira al espejo para darse el último retoque y yo solo me veo tímida. Joice y yo nos dirigimos hasta una mesa donde había dos chicas más. Joice me presenta ante ellas a Sara y Katy. Se ven locas pero sinceras supongo. Joice, Sara y Katy fueron a bailar. Me ofrecieron algo de beber, pero preferí abstenerme por cuidarme, uno nunca debe confiarse de alguien que recién conoce. —Cai ¿Sales a bailar con nosotras? —Te juro que no tengo ganas. —¡Pero que aburrida! Bueno nosotras si iremos. Me quedo observando a todos y contemplando el lugar. De pronto escucho un bullicio tremendo de chicas. Cualquiera diría que se están muriendo literalmente. Otras chiflando y gritando… —¿Qué pasa? Apagaron las luces. —me interrogué. Solo escucho decir a ritmo Black Feelings… —Pero no puede ser cierto ¿Es él, es André? Esto debe ser pura coincidencia.  

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Sorprendiendo al Bully (Serie de Amor Verdadero Libro 1)

read
99.2K
bc

Nota De Amor

read
1.9K
bc

¡Lo quiero a él!

read
40.5K
bc

Una hermosa coincidencia

read
103.3K
bc

Apuesta por un amor. (Saga familia Rossi- Duque)

read
109.2K
bc

Mi Guardaespaldas

read
2.9K
bc

Solo dos veces al año

read
15.4K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook