La Alianza Oscura La mañana siguiente, Alexander se encontraba reunido con varios de sus hombres de confianza en el salón de la cabaña. El ambiente era tenso, cargado de expectativas y temores. Sabían que estaban al borde de una guerra y que cualquier paso en falso podría significar su fin. —Necesitamos aliados —dijo Alexander con firmeza, mientras sus ojos recorrían el rostro de cada uno de los presentes—. La Cosa Nostra no es un enemigo que podamos enfrentar solos. No si queremos salir de esto con vida. Uno de sus lugartenientes, Ivan, un hombre robusto con cicatrices que contaban historias de innumerables batallas, asintió en silencio. —Conozco a alguien que podría estar interesado —dijo Ivan—. Dimitri Antonov. Es un capo de la vieja guardia. No tiene simpatía por la Cosa Nostra y h

