Laura D'angelo. -No puedes obligarme a hacerlo-dije seria. -¿Crees que no?-levantó su camisa ensenándome un arma. -¿Crees que eso me asusta? Quiero morirme desde que tengo 18-solté una leve risa. -Vamos a cumplirte el deseo-dijo mientras sacaba su arma. -Dale aquí-apunté mi frente-no vaya a ser que falles y yo me quede en agonía, no sirves ni para eso-continué riéndome. -¿Qué está pasando aquí?-Henry entró haciendo que el tarado que estaba en frente de mi se detenga, no sabía porqué lo estaba provocando a que me mate, pero fue gracioso. -Nada-respondió el tipo mientras guardaba su arma. -¿Intentaste matarla?-se notaba el enojo en su rostro. -Mala idea amigo-dije mirándolo. -Cállate-en sus ojos se notaba el miedo. -Cállame-dije desafiante. -Sabes perfectamente que no puedes mata

