Narrado por Lautaro
Hoy va a ser el gran día que se realiza la inseminación. Voy a cumplir el sueño de ser papá.
-Hijo ¿En que estas pensando?- mi madre me observa, como si pudiera leerme.
-Hoy es el día madre... dentro de dos semanas voy a saber si voy a ser padre- me contengo la emoción.
-Si hijo, me acuerdo que me dijiste que no ibas a estar con otra persona desde lo que te paso con Melisa..-mira a lo lejos acordándose lo que paso.
Inicio de flash back
-Estas precioso mi amor- dice la mujer que me dio vida.-Deja que te acomode el moño de tu padre, así tu traje queda perfecto.- lo hace con una sonrisa de oreja a oreja y con una pizca de presumida.
-Estaría orgulloso de mí... si no fuera por ese borracho que lo mato- contengo las ganas de golpear algo para no asustar a mi mamá
Recordar ese momento es tan doloroso. Es un vacio que queda por siempre, aprendes a sobrellevarlo, pero nunca se supera. La perdida de una persona es como que te apuñalen, sientes que queman tu corazón y tu alma trata de no rendirse.
Estamos esperando a papá para cenar, pero no llega.
Hay una tormenta muy fuerte en Buenos Aires.
Suena el teléfono.
-Si ¿Diga?-responde nuestra sirvienta- Si ya le paso. Para usted señora Petra es el señor Aníbal
-Si gracias. ¿Ya llegas querido? Te estamos esperando para cenar.- sonrie enamorada.
Desde jóvenes mis padres están juntos, siempre demuestran su amor en detalles y afecto. Son la mayor prueba de que el amor existe.
-Estoy a unas dos cuadras, el auto se paró, voy a ir caminando. Mañana llamaré al mecánico para que lo busque.
-Bueno cielo te amamos- mamá estira su brazo con el teléfono en la mano, dando la señal que saludemos, mi hermana y yo.
-¡Te amamos pa!- dijimos al unísono.
Lo seguimos esperando… pasaron diez, quince, veinte minutos y no llegaba. Cuando mi mamá se aprontó para salir a buscarlo, abre la puerta y en el suelo tirado estaba mi papá.
Al escuchar el grito de mi madre todos salimos. Mamá recostada sobre mi padre que estaba inconsciente, llora y grita de una forma que jamás podre olvidar. No entendía que hacia papá tirado, su cabeza estaba cubierta de sangre, que se mezclaba con la lluvia. Sus ojos estaban cerrados pero su rostro demostraba paz.
-Papá despierta y entremos que está lloviendo- le grité, es solo una broma de mal gusto.
-¡PA!- grita mi hermana, corre y le agarra la mano.
-¡Que hacen!, papá ya se va a levantar- estoy en shock.
-¡Llama a la ambulancia!- mi mamá le ordeno, a gritos, a la sirvienta.
No aguante más y me puse al lado de mi papá a llorar, suplicándole que se despertara, que la cena estaba lista y que me tenía que leer mi cuento favorito.
Llego la ambulancia, al llegar a la clínica general nos dijeron que está muerto, no se pudo hacer nada.
Le dijeron que lo chocaron y el golpe en la cabeza fue muy fuerte y que no saben cómo pudo caminar media cuadra hasta la casa.Mi mamá entro en una crisis nerviosa.
Desde esa noche mi hermana se volvió más unida a mi madre y yo tuve que madurar, la empresa de mi padre quedaría a mi nombre cuando cumpla los dieciocho.
Al día siguiente la policía encontró a la persona culpable de la muerte de mi padre. Él mismo llamo a la policía porque vio rastro de sangre en el capó del auto, el hombre le informo que no se acordaba de nada porque tomó debido a que habia quedado desempleado.
Mi madre presento la denuncia y cómo podemos pagar a los mejores abogados le dieron veinticinco años sin libertad condicional ni fianza. Nunca más supimos de él. Pero en ningún momento mostró arrepentimiento y entendimos que hay personas que no se merecen nada y menos el perdón.
Mi madre nota que mi cabeza se fue a esa tragedia.
-Si mi cielo pero no vale la pena recordar eso. Ven, te quiero abrazar muy fuerte- mi mamá siempre tan sentimental.
Es hora de la boda. Mi familia y amigos me acompañan en el registro civil.
Ya falta poco para empezar la ceremonia. Estoy muy emocionado y nervioso, al fin tengo a una mujer al lado mío. Solo sueño en nuestro futuro pero escucho que discuten.
Fuera de la sala, donde celebraremos la ceremonia, puedo reconocer la voz, salgo para ver qué pasa.
Al ver la escena entre Melisa y Tamara intervengo.
-Melisa, mi amor, ¿Qué pasa?
-Nada cielo solo que Tamara tuvo una discusión y me quiere contar ahora... sabiendo que es hora de que nos casemos- habla rápido se le notan nervios, debe ser que no quiere dejar de lado a una amiga que tenemos en común.
-Tamara eres importante para ambos-señalo a Melisa y a mi- Pero vamos a casarnos en menos de tres minutos... puedes dejar tu problema en espera hasta después de la boda... por favor- mi seriedad muestra que no acepto un no.
-Lautaro lo que te dice esta zorra es mentira- le sale fuego por los ojos.
-Como puedes decir eso a mi futura esposa y tu mejor amiga- la furia empieza a surgir- ¿Quien te crees para decirle zorra?- Jamás la escuche que la insulte - ¿Que te sucede? También es tu amiga desde hace años.- empiezo a molestarme cada vez más pero tambien sorprendido.
Tamara mira a Melisa y le hizo señas de que hablara, al ver que mi prometida se negaba, estuvo a punto de hablar. Pero Melisa se adelanto.
-Pídele a los de seguridad que la saquen y vayamonos a casarnos- me empuja con apuro- Dale antes que perdamos el turno- me sonríe nerviosa.
A medida que nos alejamos Tamara me dice en voz alta.
-Si quieres casarte con ella, voy a tener la obligación de detenerla de una forma no muy civilizada. Solo quiere tu plata nada más- Tamara me habla con tanta sinceridad, se cuando miente, desde jardín nos conocemos.
No sé qué hacer. Lo pienso por unos segundos, confío en Tamara, pero ahora mi futura esposa tiene mi entera confianza y solo son problemas entre ellas, prefiero no meterme.
Estamos a punto de entrar a la sala de ceremonia y decido sacarla de aqui a mi mejor amiga, con el corazón estrujado.
-¡Seguridad! Saquen a la señorita- les ordeno y la miro creyendo que sería la ultima vez.
-Quédate tranquilo amigo… te voy a sacar de esta.- me lo dice confiada. Hace que los de seguridad la suelten y se va caminando sola hacia la salida.
-Vamos amor a dar el sí- Melisa me agarra de la mano con una sonrisa enorme que me fascina.
El juez comienza la ceremonia, nos informa sobre algunas leyes y prosigue hasta la parte que más ansiábamos escuchar.
-¿Acepta por esposo al señor Lautaro Pears?- el juez se dirige a Melisa.
-Si acepto.- su rostro es tan hermoso.
-Y usted señor Pears ¿acepta a la señorita Melisa...?- el juez tuvo que detenerse.
Todos los celulares suenan a la misma vez, incluido el mío. Al mirar el mensaje, es una foto de Melisa con otra mujer, que es la hermana de Tamara.
Todo me da vueltas y siento una apuñalada al corazón. Siento que perdi a una persona importante en mi vida.
-Tamara decía la verdad sos una zorra, solo quieres mi herencia.- la mire con tanto odio.-Todo este tiempo me manipulaste.- no lo puedo creer. Realmente sentía que mi mundo se desmoronaba.
-Yo te puedo explicar... Lautaro... yo...- se notaba su nerviosismo y empieza a llorar.- Fue solo esa noche, habíamos peleado y no estaba pensando con claridad…- se arrodilla.- por favor perdóname. Yo te amo, te lo juro.
La miraba y solo me venía la imagen de la foto. Yo di todo por ella y me hizo esto, solo por una maldita pelea.
-Si en ese tiempo tuvimos una discusión, no es excusa para acostarte con otra… y no sabia que eres bisexual.-me estoy sacando de mis casillas.- y me mentiste. No te quiero ver nunca más.- dirigo mi mano hacia ella.- Dame el anillo no te pertenece, es de mi madre y es algo muy preciado por nuestra familia y lo sabes. Te importo un carajo todo, así que ahora hace tu vida lo que quieras pero a mí ya ni me llames, si lo haces te haré tu vida miserable- no fueron amenazas sin sentido ella lo sabía perfectamente que conmigo y mi familia nadie se mete.
Arregle todo con Tamara y confesó haber tomado la foto. Esa noche tenía una fiesta y se había olvidado el celular en su casa cuando fue a buscarlo en su cuarto, escucho gemidos y era su hermana, diciendo el nombre de Melisa y le saco la foto. Eso sucedió una semana antes de nuestro casamiento.
Le advirtió a Melisa que tenía tiempo hasta el día de la boda para decirme o lo haría ella.
Desde ese día aprendí en confiar solo en mi familia y en Tamara. Los demás sabían de esa aventura de una noche pero nunca me lo dijeron.
Fin del flash back.
-Si mamá ya no vale la pena acordarse de eso...- digo para dejar todo en donde debe estar, en el pasado.
Todavía no habían llamado y ya iban a ser las cuatro y media de la tarde.
Cuando sonó el teléfono ya estaba al lado para escuchar las buenas noticias.
-Hola ¿señor Lautaro?- el tono de voz de la mujer es de asustada.
-Si con él habla, es de la ¿clínica Santa Rosa?- pregunto nervioso de la emoción.
-Sí señor, necesitamos que venga a la clínica de inmediato. La doctora quiere hablar con usted, es urgente.- su voz tiembla.
-Si salgo para allá- la preocupación y el miedo me están inundando y mi cabeza no para de crear escenas de lo que podría haber pasado.
En el camino pienso si la chica se arrepintió, hubo un problema con mi esperma, mil opciones se me ocurren.
Llego a la clínica y voy directo a la oficina de la doctora. Golpeo y entro.
-Hola señor Lautaro... qué bueno que vino rápido- habla nerviosa.
-Dime ¿qué pasó? Porque la urgencia... ¿la mujer se arrepintió?, ¿quiere más plata o qué?- ya mi paciencia se estaba agotando.
-No señor nada de eso... es que... la mujer que íbamos hacer el procedimiento, bueno hubo un problema- está dando tantas vueltas.
-Pero diga de una vez que pasa.- mi corazón se detiene.
-Inseminamos a otra mujer- lo dijo muy rápido.
-¿Cómo? Repítalo para yo entender bien.- trato de calmarme.
-La chica que usted contrato no la pudimos inseminar. La secretaria por un problema personal, no reviso la planilla antes de dármela y yo tampoco. La mujer, que se llama Erica Tolder, vino a colocarse un DIU y yo la inseminé. Yo también estoy pasando por un problema personal y cuando solo mire que decía Erica deduje que era la mujer contratada por usted. Realmente lo siento señor, se que solo tiene dos muestras.- la mujer ya lloraba por el gran error. Sabe que yo aporto para sus investigaciones.
-¡Como pudo ser tan estúpida por el amor de Dios!- la bronca ya resurgió y quería romperle la cabeza contra la pared- ¿Usted se da cuenta que una mujer que no conozco lleva en su vientre a mi futuro hijo?- y me di cuenta que podía pasar algo peor.- Y si se da cuenta del embarazo y lo aborta ¿Que puedo decirle o reprocharle?- ya no sabía qué hacer esto ya es algo que no puedo controlar, mi hijo o hija está creciendo en el vientre de esa tal Erica y no sé nada de su vida, si tiene alguna enfermedad, problema de salud o si tiene alguna descendencia de problemas en los órganos, en que trabajará y para pagar esta clínica.
-Señor tranquilo le puedo dar todos los datos que necesite, pero por favor no nos demande ni saque sus inversiones- la mujer ya estaba de rodillas suplicando.
-Ahora me voy a ocupar de la mujer desconocida y de mi hijo, de vos me encargo cuando me organice con ella. Quizás planteándole una negociación pueda tener a mi hijo y que ella desaparezca. Ruégale a Dios que no tenga ni un drama en darme al bebé sino la primera en caer va a ser usted doctora.
Me voy de la peor clínica y voy en camino a la casa de mi amigo que trabaja de detective privado.
Lo llamo mientras manejo-Hola amigo necesito de tu ayuda- escucho como se queja.
-Hola Lautaro, bueno ya que me lo pedís así no me queda de otra de decirte que si, aunque espero que sea importante estaba comiendo mi postre- genial lo llame en medio del acto, una vez que la pone y yo lo interrumpo, pero se trata de mi hijo me importa poco lo que tenga que dejar de hacer.
-Bien, dentro de quince minutos estoy allá- cuelgo y sigo maldiciendo al tráfico de esta ciudad, a la maldita doctora y a mi maldita suerte.
Llego a la casa de mi amigo que se llama Mike. Hace bastante tiempo trabaja de detective. Me acuerdo que cuando éramos chicos yo le escondía sus juguetes favoritos de mañana y ya para la noche lo encontraba, siempre fue bueno encontrando cosas perdidas. En la escuela ganaba plata porque lo contrataban, entraba a la casa de los profesores y no dejaba ni un rastro de su presencia de la noche anterior.
Su casa es hermosa de dos pisos, es como una mansión aunque yo siempre lo molesto diciendo que compro una casa gigante para que cuando lleva una mujer a su casa que no le importe su problemita de su órgano s****l.
Toco timbre y me abre.
-Hola querido tanto tiempo, pasa mi casa es la tuya- Mike se siente un ganador solo porque se acostó con una mujer una vez desde hace seis meses.
-Hola palo corto ¿Como estas?- no me aguanto la risa siempre lo bromeo con eso y se molesta.
-Estamos chistosos... porque no me decís a lo que venís ya que estabas tan apurado- se lo ve molesto pero más intrigado como siempre cuando le decís para un trabajo.
-Necesito que localices a Erica Tolder... es importante que la encuentres cuanto antes- se lo digo con tanta seriedad que se da cuenta al toque que estoy desesperado.- Aquí tengo algunos datos de ella.
-Si amigo no hay problema... pero ¿Para que necesitas a esa chica?- extiende la mano y agarra el sobre
-Es importante porque... lleva en su vientre a mi hijo- y le conté toda la historia, además le explique que solo hay dos muestras de mi esperma, por politica de la empresa, al tomar el mando, hay que realizarse una vasectomia, para que no haya hijos sin reconocer o alguna mujer quiera tener la fortuna.
-Si Lautaro, cuenta conmigo.- me abrazo y apoyo su mano en mi hombro- Quédate tranquilo que nunca falle y menos ahora en encontrarla.- sus ojos muestran comprensión y seriedad.
Pasaron los días y nada. Mike me aseguro que la dirección que figuraba en la historia clínica es de una familia. Le dijeron que no conocen a ni una Erica Tolder. Pregunte a la doctora si los datos son esos y no de otra paciente. Pero no hay error, esos datos son de Erica Tolder.
Pareciera que no tiene identidad, no se encuentra en el sistema. Es muy raro pero no quiero pensar mal. Nadie sabia de mi decision de ser papá.
Pasaron ya casi tres semanas, que la locura ya pasaba a paranoia. Mike no tuvo mas resultados, hasta él se sentia inutil. Pero aun asi los dos seguiamos con la esperanza de encontrarla.
Avise a los aeropuertos de toda Argentian que la mujer Erica Tolder no puede salir del país. Les deje la unica imagen de ella, que la obtuve por las camaras de seguridad de la clinica. Por lo menos me pudieron ayudar con eso.
Con respecto a la clinica Santa Rosa, decidi quitar mis inversiones y hacerles una denuncia de mala praxis. Ordene que ni un periodista sepa de este errror, y amenace a la doctora que si salia alguna palabra de su boca, no podria hablar con mas nadie.
Conducía mientras pensaba y recibo una llamada de Mike.
-Amigo la encontré y ahora mismo está en la costanera sentada bajo un árbol el más grande que hay- lo escuche como que estaba corriendo.
-Genial Mike muchas gracias amigo pásame una foto de ella así cuando llegue sabré cual es- no podía contener la emoción y a la misma vez los nervios- estoy cerca, en cinco minutos estoy- cuelgo para no tener un accidente.
En la esquina, ya me había estacionado el auto y al bajarme, recibo otra llamada.
-Mike estoy en la esquina no tardo...- me interrumpe
-Lautaro vente rápido que se desmayo- me habla súper alterado.
Cuelgo y voy corriendo a donde veo que hay un grupo grandes de personas.
Cuando la veo sentí algo raro como que la conocía desde antes pero deje esos sentimientos de lado y me enfoque en ayudarla.
-¡Llama a la ambulancia ahora!- le grito a Mike. A los diez minutos llega.
Ya en la clínica general la observo mientras duerme tranquila, es tan hermosa que no puedo parar de verla. Pero me preocupa que sepa que está embarazada ya que el desmayo me confirma que lo está, es una gran corazonada.
Quise hablar con el médico y me dijo que no me podía decir nada porque no soy un familiar.
No aguante que no me dé respuesta y le dije que soy el papá del bebé.
Entonces me dijo que está todo bien que se desmayó solo por el embarazo. Que le van hacer un análisis de sangre y una ecografía.
No me puedo perder eso, pero como lo veo sin decirle que yo soy el padre del hijo que esta formándose en su vientre y que no salga corriendo o que me eche y se haga un aborto.
Pero decido hablar con un medico de aqui. Voy a uno joven y le ofrezco dinero y que me de su bata. Lo acepta sin duda, al ver muchos ceros en un cheque. Hablo con el ecografo y tambien le doy un hermoso regalo con muchos ceros.
"Quien dice que el dinero no mueve montañas" Pienso.
Cuando vi que la enfermera se fue, decido comenzar mi aparicion, solo ruego que todo salga perfecto, no quiero que Erica se asuste.
El ecografo me dice que es hora. Si no se pueden enterar los demas empleados. Pero no me preocupa, tengo varios cheques listos. Le explique que me siga la corriente y que se emocione con las imagenes, asi recibiria un bono. Los ojos le brillaban de felicidad.
Mis nervios me matan. Pero emocionado porque voy a ver a mi hijo.
Entramos a la habitación. Y al verla siento un calor en el pecho y paz en el alma. Pero no tengo tiempo de mis emociones, hay que empezar el show. Si sale todo perfecto me merezco un Oscar.
-Buenas tardes señorita Erica, el es mi amigo Victor encargado de utilizar la hermosa maquina que deja ver todo el interior del cuerpo en blanco y n***o obvio- intento bromear.
Me mira, creo que la conozco, o también puede ser que me mira así porque tengo puesto mascarilla y un gorro. Pero sus ojos son tan intensos que parece que ya los he visto pero es algo imposible. Pero la verdad volvió esa sensación rara.
- ¡El bebé!- exclama Erica.- sorprendida.
-Si ahora vamos a ver a tu bebe como esta- la miro con una emoción y ansiedad de verlo. Pienso: “si supieras que es mío”.
-Bien si ya quiero verlo, aunque no sabía que estaba embarazada... en teoría tengo el DIU puesto- Erica se la ve confundida
-Ah... entonces no habrá funcionado. Pasa que a veces el cuerpo lo rechaza por ahí se desacomoda o el mismo cuerpo se encarga de expulsarlo- trato de darle mi teoria como un medico y confirmar que ese bebe es realmente mio.
-Doctor no tuve relaciones sexuales. No puede ser que sea una virgen inmaculada.- lo dijo con tanta confianza en su mirada se notaba que lo necesitaba contar
-Bueno Erica eso si es mucha información pero lo aprecio- sonrió porque la verdad me sentí alagado por esa confianza, aunque no sé porque, capaz porque seremos padres vamos a estar unidos para siempre. Y aliviado porque no hay ni una duda.
El ecografo terminó de conectar todo y le colocó el gel en la panza.
Se movió porque estaba frio. Empezó a mover el aparato sobre su abdomen y en la pantalla se ve algo.
-Aquí está tu bebé y su corazón late muy bien, ¡es un tren!- dice Victor con emoción.
-¡Es mi hijo!- grita Erica, sin contener la emoción.
No pude contener mi felicidad y abracé a Erica sin darme cuenta
-¿Qué haces? Está bien que seas doctor y que te emociones por mí, aunque no entienda, no nos conocemos, pero para que me abraces ya es otro nivel- su sonrisa hermosa se convirtió a enojo en un segundo.
-Si lo siento tienes razón- le dije avergonzado pero mi sonrisa seguía intacta y mis ojos fijos en la pantalla.
-Bueno denme la foto y los estudios que me voy, me das el alta ya que está todo bien tanto mi hijo y yo. Tengo que ir a esa clínica y que me dé explicaciones- se notó que estaba molesta y decidida a conocer la verdad y no quería que todavía se vaya no tenía planeado que se vaya ahora a la clínica aunque es lógico.
-Pero no te puedes ir todavía faltan algunos estudios mas- lo dije con voz de desesperación y rogando que me crea
-Si la enfermera me dijo que solo era el estudio de sangre y la ecografía- se está dando cuenta que le estaba mintiendo
-Si tienes razón... pero yo...
No me dejo terminar- Basta doctor, no entiendo porque su comportamiento pero realmente me tengo que ir para obtener respuestas, no me gusta que me digan lo que tengo que hacer así que hace su trabajo tranquilo que yo me voy- agarro sus cosas y salió de la habitación.
Le dije al ecografo que me iba y que le enviaria el cheque con mi chofer. Ahora mi misión es decirle la verdad a Erica, pero el tema de la negociación estoy en duda. Se notó que iba a tener al bebé y que no lo iba a soltar nunca, aunque no voy a soltar a ninguno de los dos.
“Lautaro cálmate solo lo decís porque es la madre de tu hijo, no por otro motivo.”
Al salir de la clínica recibo un llamado y es de la doctora. Quiere que vaya que Erica quiere conocerme y esta súper alterada.
-Claro que va a estar alterada, en un rato estoy ahí- cuelgo y rezo para que todo salga bien.
Al llegar me avisa que se desmayo y que está en la camilla de su consultorio. Estoy por cerrar la puerta y veo que se empieza a despertar.
-Hola ¿Como estas? ¿Te sentís mejor?- le pregunto porque me preocupa sus desmayos, pero me mira.
-¿En dónde estoy? ¿Sigo en la clínica Santa Rosa o en la clínica general? Doctor tanto dormí...- se la ve confundida
-No Erica... no sé cómo decirte...- hablo nervioso que apenas puedo modular- Es que yo... soy el papá de tu bebé, y quiero proponerte un negocio.- la miro serio.
-No puede ser... es una broma ¿Cierto?- me mira como queriéndose morir.