Esa tarde, Jax me escribió cancelando nuestros planes de esa noche, Jax: Mi publicista me tiene atrapado en reuniones hasta tarde. No voy a poder verte hoy. Lo siento mucho. Sonreí a pesar de la decepción y le respondí mientras colocaba unos libros en su sitio. Yo: No te preocupes, concéntrate en lo tuyo. Durante los días siguientes, la distancia se hizo más evidente. Las fotos del mirador ya circulaban por todas partes, aunque no me veía con claridad y nadie jamás pensaría que era yo, Jax tomó distancia y yo lo noté. Pero Jax siempre estaba ahí, al otro lado del teléfono. Día 1 Jax: Ya empecé el libro que me recomendaste. “La sombra del viento”. Voy por la página 87. Ese Cementerio de los Libros Olvidados es increíble. No puedo parar de leer. Yo: ¿Tan rápido? Me alegra que te est

