Olivia Observe de reojo, la espalda desnuda de mi ex esposo. Mientras caminaba a la cocina, pude ver la puerta entreabierta. Siempre había sido un esposo ejemplar, ahora me daba cuenta: Todo había sido mentira. Trago saliva, sintiendo tristeza. Y más la ver, como ella lo abraza. ¿Soy patética? ¿No tengo dignidad? Puede ser, pero quiero devolverle lo que le corresponde a mi hijo. Suspiró, mientras llegó al patio, puedo ver las estrellas sobre mi cabeza. Bajó la vista, con lágrimas en los ojos. —¿Por qué lloras Olivia? —su voz me distrajo. —Alex ¿Qué haces aquí? —Vine a verte. —¿A las cuatro de la mañana? —pregunté extrañada. —Soy tu vecino, a partir de ahora. —Si, me había olvidado. —Olivia... —Dime. —Lo lamento, me emocioné con lo del otro día y... —¿Cuando dijiste que el

