─¿Qué… qué fue eso? ─Pregunta, lo mismo que me cuestiono en este momento ¿Acabo de abusar de mi jefe? ¡Pero qué rayo me pasa! Miro a mí alrededor encontrándome con varias miradas. ─Es para… darle credibilidad a las personas… sí, eso ¿Qué creías? ─Cuestiono, haciendo un bufido y pasando de él. Siento aún su textura y cómo sus labios siguieron los míos, al igual que el sabor a menta de su boca. Aprieto mi labio inferior, esperando que esto no arruine todo. Al entrar en el ascensor él sonríe. Presionando el botón. ─Tu lengua es buena actriz ─suelta de repente, prendiendo el motor de mi corazón y mis mejillas se calientan en desmedida «rayos» pienso, mirándole con vergüenza. Él decide ser caballeroso después de un largo rato en el ascensor, con el calor rondando en la caja metálica y n

