─También cuando golpeo me veo muy bien ¿Quieres ver? ─Cuestiono, observando su sonrisa para zafarme de su leve agarre. Satán relame sus labios, viéndome partir lejos de él. ¿Acaso está loco? Me cuestiono, caminando hacia su oficina, tomando mi cartera para tomar asiento en uno de los sillones, ya que ahora no tengo escritorio, tendré que estar en el mismo espacio que él. Resoplo, organizando su horario y confirmando sus asistencias a reuniones. Inesperadamente el teléfono de la oficina comienza a sonar y levantándome de un salto, lo contesto. ─Oficina del señor Magnus Maxwell ─contesto formalmente. ─Hola, soy Regina Ocando, sigo esperando por los planos de paisajismo que pedí hace unos días… me han recomendado la empresa pero me han dejado esperando ─declara tajante la señorita en la

