Miguel miraba con rencor a las brujas detrás de aquel circulo de poder que no podía atravesar, aunque lo deseara con todas sus fuerzas, las tres brujas seguían recitando con suma concentración el hechizo de contención. Posteriormente cada uno de los arcángeles comenzó aparecer dentro de aquel circulo de poder, quisieron salir y arrancarle las extremidades a cada bruja dentro de esa habitación, sin embargo, era imposible. Posteriormente llegaron los cinco grandes magos que los observaron con gesto irritado.
— Esta fue la última vez, perdonamos sus transgresiones, aceptamos sus diferencias e incluso perdonamos sus crímenes e imprudencias. Pero esto ya colmo nuestra paciencia. — hablo Filiberto decepcionado —. Bajaron a la tierra, cuando lo tenían prohibido y no bajaron para pedir perdón o exigir sus derechos como seres respetables, no, vinieron a destruir y a matar a las herederas.
— ¿Con quién crees que estás hablando?, ve y dile tu discurso a alguien que le importe — contesto Layla con vehemencia.
— Son la representación exacta del egocentrismo, no tienen ni una pizca de empatía, amor o bondad en todo su ser — dijo Abraham con exactitud mientras los arcángeles comenzaban a reír de sus palabras —. Esas cualidades harán más fácil lo que estamos a punto de hacer — los miro con una sonrisa satisfactoria pues no se sentiría culpable respecto a lo que les habían hecho y lo que estaban a punto de hacerles ahora. Sin esperar reacción o palabra de los querubines los cinco grandes comenzaron el hechizo que desterraría a los ángeles de la tierra para siempre.
— E terra numquam rursus in terram gradiuntur. Exilium nihil facultatem unquam reverti.
Los arcángeles miraron a los iluminados y se observaron mutuamente sin saber exactamente que pensar, decir o actuar, hasta que sintieron una opresión en su pecho tan grande que sentían que explotarían si permanecían un segundo más ahí, gritaron y se resistieron con toda su fuerza, no obstante, una vez que termino el conjuro Filiberto los libero de su sufrimiento mandándolos directamente al cielo donde pertenecerían hoy y siempre.
— Vade et appare in loco, cui conclusi te hodie et in perpetuum. — Miguel miro por última vez a Filiberto, sus ojos se llenaron de odio y maldijo a todos los iluminados por toda la eternidad.
Siendo así, los cielos continuaron siendo claros, las nubes siguieron moviéndose debido al viento formando figuras que se podían apreciar con algo de imaginación bajo la sombra de un árbol y nadie jamás imaginaria que tanta belleza y tranquilidad guardaba una terrible oscuridad.
— Dime hermano ¿Cómo vamos a terminar con los iluminados? Si esas malditas creaturas mágicas nos han ultrajado, nos han quitado todo. — recrimino Uriel mientras los ojos de Miguel parecían querer asesinar a alguien, el arcángel inhalaba y exhalaba con fuerza debido a lo enojado que estaba en ese momento.
— Maldito sea Filiberto y sus cuatro perras — dijo Adam igual de exaltado que sus hermanos.
Los diez mandamientos ahora estaban encerrados para siempre en aquel lugar sin poder, sin fuerzas, sin nada.
— Todo esto es tu culpa Miguel — hablo Gabriela molesta con los brazos cruzados —. Si no te hubiera escuchado y les hubiera arrancado la cabeza cuando pude en vez de perder el tiempo con juegos, ahora estarían muertos y mi Killer intacta, alimentándose de almas como siempre.
— Típico de ti Gabriela, siempre buscando a alguien a quien culpar — recrimino Enzo —. Te recuerdo que todos estuvimos de acuerdo con nuestro hermano en seguir su plan, así que…
— Así que nada. ¿De qué nos sirvió escuchar a Miguel? Ahora nuestras prodigiosas espadas son basura. — hablo con tristeza e ira Layla —. Escalona no volverá a marchitar plantas, podrir algún ser vivo o ecosistema llenándolo de dolor y sufrimiento. — continuo la rubia con evidente dolor, se sentía humillada al haber sido condenada a una vida sin los poderes que le habían sido dados.
— Gracias a tus características sádicas llenas de malicia y nada piadosas estamos donde estamos — hablo Ángel con reproche y Layla lo miro de mal modo.
— Habla el que no extrañara su espada porque ya era inútil — grito con ferocidad Layla mientras se acercaba de manera amenazante a su hermano, por su lado Ángel no se movió, ni se vio intimidado ante la histeria de su hermana.
— Basta los dos — intervino Daniela —, todos perdimos hoy una parte esencial de nosotros. No podemos culpar a Miguel, después de todo estuvimos de acuerdo con él, no solo es nuestro hermano, él siempre ha sido nuestro líder y siempre lo seguiremos a pesar de sus errores…
— Gracias Daniela, no necesito que me defiendas — interrumpió Miguel —. Pueden o no seguirme o hacerme caso en un futuro, solo quiero que les quede claro a todos que me vengare y esas cinco perras pagaran muy caro lo que nos han hecho.
…………………………………
No hay palabras para describir el sentimiento de vacío, aquel sentimiento que te carcome al saber que no volverás a ver a una de las personas que formaron parte de tu vida y que fueron importantes, quizás no solo eso pues las apreciabas, querías o incluso amabas; aunque lo desees o anheles, nunca más podrás oír su voz, su risa, ver su cara, sus ojos, sus gestos, eso ya no es posible porque desgraciadamente ha dejado este mundo para siempre.
Aleister camino a pesar de que sus pies no le respondían, él y sus hermanos habían quedado más que asombrados al ver a su padre tirado en el suelo llorando sin consuelo abrazando con desesperación el c*****r de su madre. El señor Drácula gritaba y lloraba con angustia el nombre de Elizabeth, también decía con vehemencia que no lo dejara, que aún tenían muchas cosas pendientes y no podía dejarlo, así como así, a él y a sus hijos, pero no importo cuanto rogo, sufrió o maldijo, Elizabeth Alucard había muerto.
— Al dime que es mentira, por favor… Esto no puede estar pasando, ella estaba en el lugar más seguro del mundo — hablo Desmond con voz temblorosa sin poder creer lo que sus ojos veían.
Aleister cayó al suelo, sin vida, sin ánimos y lloro con duelo sin poder acercase a el cuerpo sin vida de su madre. Draven intento contenerlo, sin embargo, la pena termino quebrándolo de igual manera.
— No, esto es una pesadilla. Mamá no puede estar muerta, yo tenía que disculparme… pedirle perdón por ser un irreverente, por haberme ido sin su permiso, yo… — Desmond se desplomo con sufrimiento y lloro junto a sus hermanos, aquel vacío quizás jamás podría ser llenado con nada.
El mundo sobrenatural se vistió de n***o, no solo los Alucard habían perdido a un m*****o de su familia, sino que todos había perdido ese día a alguien importante, incluyendo a las herederas del nuevo mundo. Cada r**a brindo sus respectos, enterraron a sus familiares y amigos con pesar y realizaron la primera luz nocturna que se vio en ese tiempo. Los iluminados crearon una bola de luz que se elevaba como una pequeña lámpara sobre el cielo, con el fin de proyectar cada una de las almas perdidas ese día, dando a entender que todos estaban descansando en paz, brindando a la familia tranquilidad y una sensación de alivio.
— Estaremos bien — dijo Aleister detrás de Brenda sorprendiéndola —, somos fuertes, más de lo que a veces creemos. — la chica sonrió con ligereza, porque a pesar del dolor que sentía tanto ella como el vampiro, él estaba ahí intentando animarla.
Brenda apretó sus labios con fuerza intentando contener en vano las lágrimas que salían de sus ojos sin permiso.
— Hoy hemos perdido a nuestras madres, pero es parte de la vida el perder a la gente que quieres, un día…
— No las perdimos, nos las arrebataron — interrumpió la chica con voz áspera —. Un día lograremos vengarnos y cuando llegue ese día, el dolor que siento aquí en mi pecho será menos… te lo juro.
El chico de ojos azules la observo con aflicción, pero no pudo decir nada más pues la bruja lo abrazo con fuerza intentando detener de alguna manera el desasosiego que sentía con ayuda de la calidez del cuerpo del pequeño vampiro. Después de un momento quiso alejarse, pero Brenda no lo permitió.
— Solo un momento más… te prometo que te soltare después y no volveré hacerlo, estoy consciente que te molesta las muestras de afecto físicas así que…
— No me molestan — interrumpió con seguridad —. Si eres tú, no me molestan.
Brenda se sintió agradecida de tener al vampiro con ella, sin darse cuenta, ese día el vampiro y la bruja habían forjado un lazo de amistad que muy difícilmente podría romperse en un futuro.
Posteriormente el dolor ante la muerte de personas inocentes que no debieron haber muerto llevo a los iluminados a tomar otra decisión, así como habían desterrado a los arcángeles, harían lo mismo con los ordinarios, para evitar que en un futuro murieran más personas por culpa del descuido de los seres mágicos. Realizaron un hechizo complejo que consistía en hacer que los ordinarios olvidaran a las criaturas que se encontraban a su lado. Los cinco iluminados tuvieron la seguridad de que todo saldría bien gracias a esa decisión, pero Adonaí y Samael no estuvieron de acuerdo en las medidas y en las acciones que habían tomado los iluminados pues ahora el mundo estaba dividido.
Para los dos dioses era evidente que los iluminados habían fallado en su misión pues no habían logrado que todos vivieran en armonía, Adonaí quiso liberar a los ángeles de su prisión y a los ordinarios de su estado de falta de memoria, mientras Samael eximio a los demonios de su escondite para que tuvieran las mismas oportunidades que las demás razas. Estos actos fueron desaprobados por los iluminados por lo que tuvieron que hacer algo que jamás imaginaron, crearon una prisión tan poderosa que ni los tres dioses podrían salir de ella.
Sin esperarlo o premeditarlo Adonaí y Samael fueron encerrados en aquella prisión por el resto de su vida, permitiendo así que la paz en el mundo diera inicio a un nuevo día.
Los Brujos se apoderaron de varias partes del mundo, donde ningún ordinario tenía acceso, esto con el fin de darle libertad a cada una de las razas. Entonces se crearon las cuatro reglas fundamentales que protegerían la paz y la prosperidad de la tierra y sus habitantes.
1. Lo natural y lo sobrenatural tienen prohibido convivir.
2. Si un humano ajeno a la asociación PDH (protección de la humanidad) descubre la magia y lo sobrenatural, será arrestado por el SSAM (Servicio Secreto Anti-magia) que se hará cargo de alterar los recuerdos del individuo.
3. Si algún sobrenatural mata o lástima a un humano, será sometido a un interrogatorio con derecho a una defensa en el tribunal, dependiendo del delito cometido tendrá una sanción o en su defecto será asesinado, eliminando su existencia del mundo.
4. Cualquier sobrenatural quedará arrestado si le muestra a un mortal su verdadera naturaleza y su existencia será eliminada del
mundo mundano. (Esta regla no aplica dentro de la organización PDH y el SSAM pues son los encargados de mantener el orden y la paz entre ambas razas.)
La descendencia Wilson se hizo cargo de la asociación PDH siendo los únicos ordinarios que sabían acerca de las tinieblas. Filiberto, Baltasar, Alfredo, Ezrael y Abraham construyeron su propia cuidad que era la encargada de supervisar, proveer, cuidar y mantener a las otras ciudades a salvo; de igual manera las cuatro líderes de cada casa se quedaron a vivir en la ciudad principal cerca de los grandes cinco iluminados. Todo comenzó a cambiar y a dar un nuevo inicio que fue solo el comienzo de un largo camino que recorrer.