Sentimientos

1867 Words
La próxima vez que vi a June, había una tensión palpable en el aire. Ella evitó mi mirada al principio, pero finalmente, nuestros ojos se encontraron. ⸻Adam ⸻dijo, rompiendo el silencio ⸻¿leíste mi carta? Asentí, sin saber qué decir. ⸻¿Y qué piensas? ⸻preguntó, su voz apenas un susurro. Tomé una profunda respiración. ⸻June, esto es increíblemente difícil para mí. Me importas mucho, más de lo que debería como tu doctor. Pero no puedo negar que siento lo mismo. Sin embargo, debemos ser conscientes de las consecuencias. No solo para nosotros, sino para tu tratamiento. Ella asintió lentamente, sus ojos llenos de lágrimas. ⸻Lo sé, Adam. Pero no quiero perderte. Me acerqué a ella y tomé sus manos. ⸻No me perderás, June. Estoy aquí para ti, y siempre lo estaré. Pero debemos encontrar una manera de manejar esto sin destruir todo lo que hemos logrado. La lucha interna continuó, y cada día se convirtió en un delicado equilibrio entre profesionalismo y emociones personales. Sabía que debía encontrar una solución, algo que nos permitiera seguir adelante sin caer en el abismo que nos amenazaba. Las semanas pasaron, y aunque la tensión seguía presente, también había una nueva determinación en ambos. June seguía enfrentando sus demonios, y yo seguía apoyándola, pero con una nueva perspectiva. Sabíamos que nuestros sentimientos eran reales, pero también sabíamos que debíamos manejarlos con cuidado. Un día, mientras caminábamos por el parque dentro del hospital psiquiátrico, June se detuvo y me miró fijamente. ⸻Adam, he estado pensando mucho. Necesito tomar un descanso de las sesiones. Necesito tiempo para procesar todo lo que hemos hablado y lo que siento. Su declaración me tomó por sorpresa, pero también entendí su necesidad. ⸻June, si eso es lo que necesitas, te apoyaré. Pero recuerda que siempre estaré aquí para ti, cuando estés lista para continuar. Ella asintió y, por primera vez en mucho tiempo, sonrió. ⸻Gracias, Adam. --- El sonido de las teclas resonaba en la sala de descanso del hospital psiquiátrico, una sinfonía cotidiana de trabajo y conversación casual. Me senté en una de las sillas de plástico, intentando distraerme con el ruido a mi alrededor. Mis colegas hablaban de sus fines de semana, sus familias, y las últimas noticias en psiquiatría, pero mi mente estaba en otro lugar. ⸻¡Adam! ¿Vienes al partido este fin de semana? ⸻La voz de Lisa, una de las enfermeras, me sacó de mis pensamientos. Me giré y vi su expresión expectante. ⸻Ah, sí, claro ⸻respondí, sin mucha convicción. El partido de softball del hospital era un evento anual, Aunque era mi primer año, mi entusiasmo era limitado. ⸻Vamos, necesitas un poco de diversión ⸻dijo Peter, uno de los psicólogos del equipo. ⸻Te vendrá bien desconectar un poco." Asentí, forzando una sonrisa. ⸻Tienes razón. Estaré allí. La conversación continuó, pero mis pensamientos volvieron a June. Desde que había decidido tomar un descanso de las sesiones, no había dejado de pensar en ella. Sabía que debía mantener la profesionalidad, pero la conexión que sentíamos era innegable. Me preocupaba por su bienestar, por cómo estaba manejando sus demonios sin mi guía constante. ⸻¿Todo bien, Adam? ⸻preguntó Lisa, con una mirada preocupada. ⸻Sí, solo un poco cansado ⸻mentí, intentando disimular mis verdaderos pensamientos. ⸻Tal vez deberías hablar con Robert ⸻sugirió Peter. ⸻A veces ayuda compartir lo que tienes en mente. La mención de Robert me hizo sentir un nudo en el estómago. Nuestro jefe era un hombre astuto y perceptivo, y últimamente había notado su mirada inquisitiva cada vez que hablábamos del caso de June. Sabía que tenía que ser cuidadoso con lo que decía. ⸻Lo consideraré,⸻ respondí, levantándome. ⸻Ahora, si me disculpan, tengo que revisar unos expedientes. Dejé la sala de descanso y me dirigí a mi oficina, tratando de ordenar mis pensamientos. Sabía que tenía que hablar con Robert sobre el progreso de June, pero temía que él pudiera intuir lo que yo estaba sintiendo. Me senté en mi escritorio y revisé mis notas, buscando las palabras adecuadas para nuestra conversación. Después de unos minutos, decidí que era mejor enfrentar la situación de una vez. Caminé por el pasillo hasta la oficina de Robert y toqué la puerta. ⸻Adelante,⸻ dijo su voz desde el interior. Abrí la puerta y lo encontré sentado detrás de su escritorio, revisando algunos documentos. Levantó la vista y me dedicó una sonrisa que no llegó a sus ojos. ⸻Adam, ¿en qué puedo ayudarte? Me senté frente a él, tratando de parecer tranquilo. ⸻Quería hablar contigo sobre el caso de June. Robert asintió, señalándome que continuara. ⸻Ha decidido tomar un descanso de las sesiones. Cree que necesita tiempo para procesar todo lo que hemos discutido y enfrentar sus sentimientos. Robert me miró fijamente, como si intentara leer mi mente. ⸻¿Y tú qué piensas de eso? ⸻Creo que es una buena idea,⸻ respondí, eligiendo mis palabras con cuidado. ⸻June ha pasado por mucho, y un tiempo de reflexión podría ayudarla a asimilar todo. Robert entrelazó sus dedos y se reclinó en su silla. ⸻Adam, has estado trabajando con June durante bastante tiempo. ¿Hay algo más que deba saber sobre este caso? Recuerda que estamos hablando de un caso federal, ella es un peligro para la sociedad. Sentí una punzada de nerviosismo, pero mantuve mi expresión neutral. ⸻No, nada más que eso. Solo quería mantenerte informado. Robert asintió lentamente, pero su mirada seguía fija en mí. ⸻Adam, sabes que siempre puedes hablar conmigo. Si hay algo que te preocupa, es mejor sacarlo a la luz. Asentí, tratando de mantener mi compostura. ⸻Lo sé, Robert. Gracias. Me levanté para irme, pero antes de que pudiera alcanzar la puerta, Robert habló de nuevo. ⸻Adam, una cosa más. Me giré para enfrentarlo, y su expresión era seria. ⸻Quiero recordarte la importancia de mantener una distancia profesional con nuestros pacientes. Es crucial para su bienestar y el nuestro. Sentí que un escalofrío recorría mi espalda. ⸻Por supuesto, Robert. Lo entiendo. Salí de su oficina con una sensación de inquietud. Robert sospechaba algo, y sabía que debía ser extremadamente cuidadoso. Volví a mi despacho, tratando de sacudirme la sensación de ser observado. Las horas siguientes las pasé revisando mis expedientes y haciendo notas sobre otros pacientes ya que no estaré un tiempo con June. Intenté concentrarme en mi trabajo, pero la amenaza implícita en las palabras de Robert seguía resonando en mi mente. Sabía que tenía razón; debía mantener la profesionalidad, pero los sentimientos no eran tan fáciles de controlar. Esa noche, mientras intentaba dormir, no podía dejar de pensar en June. Me preguntaba cómo estaría, si estaría lidiando con sus demonios o si los estaría dejando ganar terreno. Quería llamarla, asegurarme de que estaba bien, pero sabía que eso solo complicaría las cosas. Las semanas pasaron y, aunque intenté mantenerme ocupado con otros pacientes y responsabilidades, no podía evitar preocuparme por June. Mi mente volvía a ella constantemente, preguntándome si estaría bien, si estaría segura. Cada día sin verla era una tortura, pero sabía que debía respetar su decisión de tomar un descanso. Una tarde, mientras revisaba algunos expedientes en la sala de descanso, Lisa y Peter se unieron a mí. ⸻¿Todo bien, Adam?⸻ preguntó Lisa, sentándose a mi lado. ⸻Sí, solo poniéndome al día con el papeleo,⸻ respondí, intentando sonar despreocupado. Peter se inclinó hacia adelante, con una expresión curiosa. ⸻¿Has sabido algo de June? Hace tiempo que no la mencionas y no la veo merodeando por los pasillos o el parque. La pregunta me tomó por sorpresa, pero intenté mantener la calma. ⸻Ella decidió tomar un descanso de las sesiones. Necesita tiempo para procesar todo lo que hemos trabajado. Lisa asintió, comprensiva. ⸻Es comprensible. Ha pasado por mucho. Peter me miró con atención. ⸻No la pintes como que no ha hecho un g*******o en masa ⸻Dijo Peter refiriéndose a Lisa ⸻Y tú, ¿cómo te sientes al respecto? Esos pacientes son los difíciles. La pregunta era directa, pero sabía que debía ser cuidadoso con mi respuesta. ⸻Me preocupa su bienestar, pero confío en que tomarse este tiempo será beneficioso para ella. Peter asintió, pero no parecía del todo convencido. ⸻Espero que estés bien, Adam. Sabes que puedes contar con nosotros si necesitas hablar. Agradecí sus palabras y me sumergí de nuevo en mi trabajo, intentando alejar las preocupaciones de mi mente. Pero cada vez que alguien mencionaba a June, sentía una punzada de ansiedad. Sabía que no podía seguir así, pero tampoco podía ignorar lo que sentía. Tres semanas después, mientras revisaba mis notas, recibí una llamada de Robert. ⸻Adam, ¿puedes venir a mi oficina? Necesito hablar contigo. La llamada me dejó una sensación de aprensión, pero sabía que no podía evitarlo. Caminé hasta su oficina y toqué la puerta. ⸻Adelante,⸻ dijo su voz. Entré y lo encontré sentado detrás de su escritorio, con una expresión seria. ⸻Adam, por favor, siéntate. Me senté, sintiendo que el nudo en mi estómago se apretaba. ⸻He estado revisando el caso de June y quería discutir algunos puntos contigo,⸻ comenzó Robert, su tono era neutral, pero su mirada era intensa. ⸻Claro,⸻ respondí, tratando de mantener la calma. ⸻Ha pasado un tiempo desde que June decidió tomar un descanso. ¿Has tenido algún tipo de contacto con ella fuera de las sesiones? Negué con la cabeza. ⸻No, ella decidió tomarse el tiempo para reflexionar y procesar lo que hemos trabajado. Le dije a su enfermera de cabecera que si ella avisa que quiere reanudar me diga. Robert asintió, pero no parecía del todo convencido. ⸻Adam, sé que eres un profesional dedicado, pero también sé que los casos complicados pueden afectarnos de manera personal. Quiero asegurarme de que estás manejando esto de la mejor manera. Sentí que el sudor comenzaba a formarse en mi frente. ⸻Estoy haciendo todo lo posible para mantener la objetividad y la profesionalidad, Robert. Este es un caso que tiene al estado en pánico y sé en que estoy parado. Él asintió lentamente, pero su mirada seguía fija en mí. ⸻Adam, quiero recordarte que cualquier relación fuera de lo profesional con un paciente puede tener consecuencias graves. No solo para ti, sino para el paciente también. Su advertencia era clara y directa. Sabía que tenía razón, pero también sabía que mis sentimientos por June no eran fáciles de ignorar. ⸻Entiendo, Robert. Estoy comprometido a mantener la profesionalidad en todo momento. Robert me observó durante unos momentos más antes de asentir. ⸻Bien. Solo quería asegurarme de que estamos en la misma página. Si en algún momento sientes que necesitas hablar sobre esto, estoy aquí. Asentí, agradecido por la oportunidad de salir de su oficina. ⸻Gracias, Robert. Salí de su despacho con una mezcla de alivio y ansiedad. Sabía que Robert estaba vigilando de cerca, y debía ser extremadamente cuidadoso. Mi relación con June era un terreno peligroso, y cualquier paso en falso podría tener consecuencias devastadoras. Las semanas siguientes fueron un ejercicio constante de autocontrol. Mantenía mi enfoque en mis otros pacientes, tratando de no pensar en June. Pero cada vez que estaba solo, mi mente volvía a ella. Me preguntaba cómo estaba, si estaba logrando encontrar algo de paz. Casi se cumple un mes de que no la veo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD