La primera vez que volví a ver a June después de semanas de silencio fue un martes por la mañana. Estaba revisando algunos expedientes en mi oficina cuando escuché un suave golpe en la puerta. Levanté la vista y allí estaba ella, con una expresión que mezclaba determinación y vulnerabilidad.
⸻Adam, ¿tienes un momento? ⸻Su voz era suave, pero había un matiz de urgencia en ella.
⸻June, ⸻respondí, intentando mantener la calma. ⸻Claro, pasa.
Ella cerró la puerta detrás de sí y se acercó a mi escritorio. Nos quedamos mirándonos durante unos segundos que parecieron eternos, hasta que finalmente rompió el silencio.
⸻Lo siento por aparecer así, sin avisar, ⸻dijo, tomando asiento. ⸻Pero necesitaba verte. Necesitaba hablar contigo.
Asentí, intentando mantener mi profesionalismo, aunque mi corazón latía con fuerza. ⸻Está bien, June. Estoy aquí para escucharte.
Ella se tomó un momento para ordenar sus pensamientos antes de hablar.
⸻He estado pensando mucho, sobre todo lo que hemos hablado y lo que siento. No puedo seguir ignorando lo que siento por ti, Adam.
Sus palabras me tomaron por sorpresa, aunque en el fondo sabía que este momento llegaría. Sentí una mezcla de emoción y temor.
⸻June, esto es complicado. Sabes que no podemos dejar que estos sentimientos interfieran con tu tratamiento.
Ella asintió, pero sus ojos no se apartaron de los míos.
⸻Lo sé, Adam. Pero no puedo seguir fingiendo que no siento nada. Cada día sin verte ha sido una tortura.
Las siguientes sesiones se convirtieron en un juego peligroso de coqueteo y contención. June y yo hablábamos de sus progresos y de sus luchas, pero también había momentos en los que nuestras miradas se cruzaban y el aire se llenaba de una tensión palpable. No podía negar la atracción que sentía por ella, pero sabía que debíamos mantenernos en línea.
Un día, después de una sesión particularmente intensa, June estaba sentada en una esquina de la habitación de Robert mientras él y una enfermera la examinaba y le hacía preguntas para evaluar su estado. Ambos estábamos nerviosos, pero disimulamos. Luego de algunas advertencias de Robert, él se fue y ella se paró de inmediato.
⸻Adam, ¿podemos hablar en privado?
Asentí y la llevé a mi oficina. Apenas cerré la puerta, ella se acercó y me tomó de las manos.
⸻No puedo seguir así, Adam. Necesito saber si sientes lo mismo. En mis años que tengo en esta tierra no he sentido nada igual.
Mi mente luchaba entre el deber y el deseo.
⸻June, esto es... complicado. No es profesional.
Ella negó con la cabeza.
⸻No me des excusas. Solo dime la verdad. Solo quiero la verdad y luego de esto prometo dejarte tranquilo.
Tomé una profunda respiración y, por primera vez, dejé que mis barreras cayeran.
⸻Sí, June. Siento lo mismo. Pero esto no puede continuar. Es peligroso para ambos.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
⸻Entonces, ¿qué hacemos?
Nos quedamos mirándonos, el silencio hablando más que cualquier palabra. Y entonces, ocurrió lo inevitable. Nos acercamos el uno al otro y nuestros labios se encontraron en un beso que fue a la vez desesperado y liberador. Fue un momento que había temido y anhelado en igual medida, y aunque supe que cruzábamos una línea, no pude detenerme.
El beso fue todo lo que había imaginado y más. Sus labios eran suaves y cálidos, llenos de una ternura que contrastaba con la intensidad de nuestras emociones. Sentí cómo sus manos se deslizaban por mi cuello, atrayéndome más cerca, y mis propias manos encontraron su cintura, sosteniéndola con una delicadeza que apenas podía contener.
El mundo exterior desapareció en ese instante. No había oficina, no había reglas ni consecuencias. Solo estábamos June y yo, compartiendo un momento de pura conexión. El beso se profundizó, y cada segundo que pasaba sentía que caía más en el abismo de mis sentimientos por ella. Era como si el tiempo se hubiera detenido y solo existiéramos nosotros dos en ese universo íntimo y privado.
Finalmente, nos separamos, ambos respirando con dificultad. Nuestras frentes se tocaron, y pude ver la mezcla de amor y temor en sus ojos.
⸻Adam, ⸻susurró, su voz temblando. ⸻Esto es real, lo que siento por ti es real.
⸻Lo sé, ⸻respondí, mi voz apenas audible. ⸻Y también siento lo mismo. Pero esto no puede continuar, June. No aquí, no así.
Ella asintió, sus ojos llenos de lágrimas.
⸻Lo sé. Pero al menos ahora sé que no estoy sola en esto.
Nos quedamos en silencio, sosteniéndonos el uno al otro, conscientes de la gravedad de lo que habíamos hecho. Sabíamos que no podíamos ignorar lo que había pasado, pero también sabíamos que debíamos ser cautelosos.
En los días siguientes, el peso de nuestra decisión comenzó a afectar cada aspecto de mi vida. Cada vez que veía a June, sentía una mezcla de alegría y culpabilidad. En las sesiones, trataba de mantener la profesionalidad, pero la tensión entre nosotros era palpable. Cada mirada, cada palabra, estaba cargada de una emoción que no podíamos expresar abiertamente. Le regalé un celular a escondidas para seguir en contacto con ella, pero era otra vez otro error a la lista que añadía.
Por las noches, me encontraba incapaz de dormir, mi mente dando vueltas a la situación. Sabía que había cruzado una línea ética, una que podría tener graves consecuencias tanto para mi carrera como para el tratamiento de June. Pero también sabía que mis sentimientos por ella eran genuinos, y no podía simplemente ignorarlos.
La confusión y el conflicto interno comenzaron a consumir mis pensamientos. Me preocupaba constantemente por lo que podría suceder si alguien descubría nuestra relación. Temía perder mi licencia, mi reputación, y lo más importante, el bienestar de June. Pero también sabía que alejarme de ella sería como arrancarme una parte de mí mismo.
Cada día se convirtió en una lucha para mantener el equilibrio entre mi deber profesional y mis sentimientos personales. Intenté buscar consuelo en la rutina diaria, pero cada interacción con June solo intensificaba mis emociones. Me encontraba constantemente mirando mi teléfono, esperando un mensaje de ella, una señal de que todo estaría bien.
Sentí que me estaba volviendo loco, atrapado en un ciclo interminable de dudas y arrepentimientos. ¿Había tomado la decisión correcta al besar a June? ¿Podríamos encontrar una manera de estar juntos sin destruirnos mutuamente?
Cerré los ojos y respiré profundamente, intentando calmar la tormenta en mi mente. Sabía que debía tomar una decisión, una que definiera el curso de nuestras vidas. Pero cada opción parecía llevar a un callejón sin salida, y cada pensamiento solo me sumía más en la desesperación.
Abrí los ojos y miré hacia la ventana, observando cómo el sol se ponía en el horizonte. En ese momento, comprendí que no podía seguir así. Debía encontrar una manera de reconciliar mis sentimientos con mi responsabilidad, de seguir mi corazón sin traicionar mis principios.
Con una determinación renovada, tomé mi teléfono y envié un mensaje a June.
⸻Necesitamos hablar. No podemos seguir así. Debemos encontrar una solución.
Esperé su respuesta con el corazón en la garganta, sabiendo que esta conversación sería crucial para nuestro futuro. Mientras miraba la pantalla, sentí una mezcla de esperanza y temor. Sabía que no sería fácil, pero también sabía que no podía seguir evitando la verdad.
La respuesta de June llegó unos minutos después.
⸻Tienes razón. Nos vemos mañana. Hablaremos de todo.
Suspiré, sintiendo una mezcla de alivio y ansiedad. Sabía que la conversación del día siguiente sería decisiva, y aunque no tenía todas las respuestas, estaba decidido a enfrentar lo que fuera necesario.
Mientras el sol se ocultaba completamente, sentí una chispa de esperanza en medio de la oscuridad. Sabía que el camino por delante sería difícil, pero también sabía que no estaba solo en esto. Con June a mi lado, estaba dispuesto a enfrentar cualquier desafío, a encontrar una manera de estar juntos sin perder lo que ambos valorábamos.
La lucha interna continuaba, pero por primera vez en días, sentí que había una luz al final del túnel y con esa esperanza, me preparé para enfrentar el futuro, dispuesto a luchar por el amor y la ética, por June y por mí mismo. Pero dentro de mí sabía que tendría que sacrificar mi vida, no estoy hablando de cualquier persona, estoy hablando de una bruja que tiene poderes reales y que podría destruir todo a su paso si quisiera. Estoy en graves problemas.