CLAIRE LEBLANC El teléfono sonó, y por un segundo, dudé en contestar. El tono parecía resonar por toda la casa, pulsando en el silencio tenso que llenaba el aire. Alexis me observaba desde el otro lado de la sala, su mirada calmada y paciente, pero sabía que estaba tan nervioso como yo. El momento que ambos habíamos estado esperando había llegado, y mi corazón pareció detenerse mientras tomaba el teléfono, el número del laboratorio brillando en la pantalla. "¿Hola?" Mi voz salió más débil de lo que esperaba, casi un susurro. Podía oír la respiración suave de Alexis, tan concentrado como yo en ese segundo. "¿Señora LeBlanc?" La voz al otro lado era profesional, sin emoción. "Estamos llamando para informarle que los resultados de la prueba de ADN están listos." Cerré los ojos, mi corazón

