Llegar a un apartado en ese club me tomó más tiempo del usual. Habían demasiadas personas esa noche y que los encargados del lugar nos reconocieran a Gabriel y a mí era un arma de doble filo. El tercer piso del local era especialmente para los apartados y Gabo y yo ya estábamos en el pasillo principal. Leo quedó en vernos acá junto con uno de los diputados de la Asamblea Nacional, Henry Bolívar. El trabajo constaba en pasarle un pendrive con un programa especial que hackearía cualquier banco nacional y él quería ingresar a las reservas del Banco de Venezuela. Se supone que Bolívar es uno de los principales partidarios del gobierno actual, pero también quiere sacarle provecho a sus influencias y jugarle sucio a sus propios colegas. La política es sucia y el verdadero ladrón se viste de

