Corrí como nunca antes lo había hecho. Llegar a ese almacén en estas condiciones era lo último que quería. En mi mente aún veía a los gemelos sonriéndome y diciendo que se cuidarían, que volverían. La imagen era... Era simplemente devastadora. Ese canalla... Mi padre... Alexander había utilizado mis propias técnicas con mis hermanos y eso me dejó en un estado de shock severo. Nunca, jamás pensé que llegaría a sentir este tipo de dolor. Gabriel estaba igual o peor que yo, llorando, llenando su cuerpo de sangre mientras trataba de unir los cuerpos de mis hermanos caídos. -¡¡¡¡NOOOOOOO!!!! -Su cara estaba roja por la ira, dolor, angustia y rabia. La escena era escalofriante y dolorosa a la vez. No podía, no quería estar allí, pero solo nosotros podíamos limpiar todo y sacar a nuestros he

