No podía creer las palabras de mi hermana, me parecían una locura, ya que solo hace unas semanas la estaba defendiendo de mis padres. — ¿Entonces así es como va a ser de ahora en adelante?, tú queriendo acabar con tú propia hermana sin importarte nada más solo porque sientes que me fue mejor que a ti- mi corazón se partió en mil pedazos, pero traté de no desmoronarme delante de ella. — No comprenderás, porque estoy segura que mis padres intentaron que no vinieras aquí, ¿no es así? — ¿Eso por qué es importante?- pregunté algo nerviosa. — Lo imaginaba, ellos creen que soy un monstruo y tratan de cuidarte de mí- una sonrisa se dibujo en su rostro- pero nadie puede Jane. — ¿De qué hablas?, es una locura que quieras seguir con esto, no te das cuenta que acabarás muy mal. — No me impo

