Alejandro realizó una corta llamada a su madre donde le explicó lo sucedido en la universidad y ella no tardó en llegar a casa para preparar una deliciosa comida que le ayudara a recuperarse. Poco después llegó el médico quien a simple vista solo detectó un resfriado. Aprovechó la visita y la privacidad de su habitación para explicarle lo sucedido con su ahora exnovia, la gran frustración de no poder tener relaciones sexuales y los exámenes físicos que no arrojaban ningún tipo de problema. El médico explicó que podría ser estrés, también era una buena justificación para sus defensas bajas y la repentina fiebre. Al final le recomendó acudir a dos especialistas: un urólogo para descartar daños físicos y un psicólogo para descartar problemas emocionales. Ya por la tarde, Hilal y Badir, lo

