Alejandro iba caminando por los pasillos de la universidad en dirección al aula de Diseño de Transistores sintiéndose más animado. Había pasado dos días en cama y en ese momento estaba feliz de regresar a su rutina a pesar de que la plática con sus amigos seguía dándole vueltas en la cabeza. Si bien, Alejandro no estaba del todo consciente de que su sexualidad no apuntaba en una sola línea recta, sí había notado que su atención siempre se veía atraída hacia Adrien. Ya había pensado en la posibilidad de que tal vez le interesaba de una manera no muy amistosa, sin embargo, era muy difícil saberlo sin darse la oportunidad de averiguarlo. En ese momento que estaba tan cerca de las oficinas de los profesores se sentía curioso por comprobar la teoría de sus amigos y que los coqueteos de Adrien

