Magaly. * Me quedé observando mi reflejo, dándome cuenta que el vestido es justo de mi talla, admiro que si me queda bien, aunque sigo metida en la idea de que no es mi estilo, bueno en realidad ninguno lo es, llegue a usar vestidos solo en las presentaciones importantes, de ahí en más prefería otro tipo de trajes de vestir. Los toques en la puerta me hicieron sobresaltarme, me giré de inmediato. Subí mi mano a mi pecho, sintiendo los latidos de mi corazón los cuales son bastante rápidos. Suspiré, logrando que la calma llegué a mi cuerpo. Camine a paso lento hasta la puerta y la abrí, mirando, dándome cuenta que no es feo, pero si un mentiroso traidor. - Eres tan hermosa. - Dijo sonriéndo y cortando la distancia que había. Sus brazos rodearon mi cuerpo, pegándome al suyo, dejando

