… —¿Dónde estabas? —Patrick me miró ceñudo en busca de una respuesta. Tenía su teléfono en la mano y parecía estresado. —Mariel me dijo que los vio entrar en la bodega. Inmediatamente volteé a ver a Mariel, la chica de servicio, le lancé una mirada de advertencia y ella la comprendió, alejándose de nuevo hacía la cocina. Negué y me senté con cuidado en el sofá. Sentía como el semen de John bajaba despacio por mi entrada y mis piernas, y ya que era imposible limpiarme mientras era vigilada por Patrick, traté de parecer lo más relajada posible. No obstante, aquello se dificultó cuando Jonh salió de la cocina con su teléfono en mano, como si hubiera estado atendiendo una llamada. —Yo sí estaba en la bodega… cielo. —Toqué varias veces. —Tenía los auriculares puestos. Tú sabes que yo n

