Siendo las tres de la madrugada del martes, Anabell tuvo que ser llevada a urgencias, ya que había pasado toda la noche con un vómito y diarrea incontrolable; al ser revisada fue diagnosticad con una infección gastrointestinal. —Bien señorita, tendrá que permanecer unas horas, más bajo supervisión, y no se preocupe, el feto no se ha visto perjudicado. —Gracias, doctor, no sé qué pudo haberme provocado esta situación. —Tal vez comió algún alimento que estaba en mal estado, porque en sus exámenes no se encontraron, ni bacterias, ni parásitos invasivos. No tiene por qué alarmarse, con tres días de reposo estará como nueva, su esposo me dijo que usted estaba trabajando, así que le haré una incapacidad médica. El doctor Davis fue en busca de Daniel, quien había estado desesperado en espera

