Narra Abby
Me detuve de forma abrupta en el pasillo de la escuela al ver a Amy prácticamente escapando de Billy. Apreté los libros a mi pecho y la observé volverse hacia él y gritarle antes de echarse a correr hacia el baño de chicas.
Billy se acercó a mí y pateó la pared de al lado.
—¿Qué sucedió? —pregunté acercándome a él.
—¡Esa chica es imposible! —gritó golpeando la pared con ambos puños. Me estremecí ante el fuerte golpe, mientras que Billy continuó golpeando la pared.
—Voy a buscarla —alargué antes de caminar hacia el baño.
Cuando abrí la puerta, Amy estaba acomodando su cabello frente al espejo, mientras maldecía a Billy.
—¿Qué diablos pasa con ustedes?
—¡Ese chico es imposible! —gritó pateando la parte baja del lavado. Sonreí al escucharla decir la misma expresión que utilizó Billy para referirse a ella—. ¿Sabías que nos ha engañado todo este tiempo? —preguntó, girándose hacia mí.
—¿Eh?
—¡El muy desgraciado no es gay a como nos ha hecho creer todo este tiempo!
Abrí mi boca con asombro mientras que Amy gruñía y volvía a golpear el lavado.
—Hemos sido amigos durante años... siempre creí que era gay; ¡Y lo único que hacía era aprovecharse de su "homosexualidad"! —dijo haciendo comillas con sus dedos—. Para verme sin ropa —cubrió su rostro con ambas manos y yo me eché a reír.
—¡No te rías, boba!
—¿Y cómo te diste cuenta que no lo es? —pregunté, recuperando la compostura.
—Me besó y me confesó que está enamorado de mí.