Caroline Smith. Trataba de calmar a Doña luz, ya que estaba llorando, su hija estaba secuestrada y hacía varias horas no sabíamos de ella, los hombres que acompañaron a Eimy y Cristian le reportaron que los habían capturado, así que estaban esperando a que llegaran refuerzos. —¡¿Estás loco?!, ni siquiera lo pienses, tu herida aún no ha sanado y ya te vas a dártela de héroe, yendo a salvar a todos. —Sí, y en parte es gracias a ti. —De acuerdo, como es mi culpa yo también iré. —No empecemos Estela, te quedas y no hay discusión. — ¡Tú no me mandas!, ¿así de pronto te salieron agallas para responderme? — Es que antes tú tenías la razón, ahora no, así que ni una palabra más—Estela estaba a punto de alegar cuando el timbre de un celular los interrumpió. —¡¿Qué pasó?! … sí, voy en camino

