Cristian García. Estábamos entrando amarrados de las manos a la ubicación que nos había dado Patrick, les habíamos dado la orden a los hombres que nos acompañaban que, si algo resultaba mal, vigilarán y atacarán con más refuerzos mañana, ya que todos estarían expuestos. —Si tan solo hubieras contestado tu maldito teléfono Milena. —Si ustedes no hubieran llegado, esto no estaría pasando. —¿Quieren callarse? —Les dije a las dos con mis dientes apretados, espero que Patrick sepa que nos capturaron y mañana todo mejore. Nos tiraron al piso en un gran salón, los tres caímos de rodillas, vi acercarse unas botas de plataforma, el tacón era delgado y demasiado alto, poco a poco subí la mirada, era una mujer afroamericana, cabello largo, trenzado, delgada, muy hermosa, pero con una mirada oscu

