Escucho el corazón de Stefan latir mientras estoy apoyada en su pecho, estamos esperando que llegue la pizza, y mientras estamos viendo una película. Se siente muy bien estar en su pecho, la verdad es que se siente muy bien. Mi celular vibra, es un mensaje de Vania. “Recuerda la protección nena” Un calor me llega a la cara, porque probablemente Stefan lo vio, yo definitivamente no le conté a Vania mi arrebato de anoche. Miro hacia arriba y Stefan está mirando la tele, pero tiene una sonrisa que es imposible de ocultar, es obvio que vio el mensaje y le divierte. —¿Lo viste? —pregunto aunque sé la respuesta, él niega, yo lo empujo—. Mentiroso —le digo. —Sí lo vi —dice riendo, justo cuando le voy a decir algo suena el timbre, la pizza. Lo miro con los ojos entrecerrados y Stefan levanta

