Cuando salgo de la ducha me doy cuenta de que no traje ropa, así que me envuelvo en una toalla y salgo rápidamente a buscar ropa. —Olvide la ropa —digo riendo tímidamente, Stefan sonríe y se tapa los ojos. —No miraré —dice y justo cuando voy a entrar el baño habla—. Aunque las ganas no me faltan —no digo nada pero sonrío. Cuando estoy lista salgo del baño, Stefan está en mi cama acostado mirando su celular, cuando me ve me sonríe. —¿Cómo es posible que hasta en pijamas te veas hermosa? —dice mirándome, yo me sonrojo un poco, Stefan estira su mano y yo camino hacia él, toma mi mano y la acaricia—. ¿Quieres que pida una pizza? —pregunta, yo asiento. —Si, que rico —digo, él sonríe grande y sin pensar hablo—. ¿Cómo es posible que tengas una sonrisa tan hermosa? —al momento que dijo eso mi

