Llega el recreo, dejo junto a mis compañeros la mochila en clase, cojo mi desayuno y cuando estoy apunto de salir, alguien me agarra del hombro. Miro hacia atrás, María Jesús. Ya me molesta su presencia, ciertamente. La miro, con seriedad esperando a que me diga qué quiere. -Marina, dije que quería hablar contigo. Vamos al departamento, que allí nadie verá. -¿Verá el qué? Profesora, me gustaría desayunar y disfrutar del descanso como todos. -Es importante Marina. -Está bien...la sigo. Sonríe victoriosa y comienza a subir las escaleras. La sigo hasta el departamento, una vez estamos adentro y cierra la puerta, me mira fijamente. -¿Por qué te apartastes? -¿Cómo...? -Te iba a besar y te apartastes. -Es lógico, eres mi profesora y yo tu alumna. Aparte, no deseaba eso. -¿Enserio? No p

