Nicolás se sentó y miro de frente a Catalina, sus ojos se llenaron de lágrimas, sentía que no podía controlar ese torrente de líquido salado y tibio. — ¿Qué es lo qué tiene para decir? — pregunto el juez, mirando a la figura imponente de Nicolás convertida en una fuente de agua salada. Catalina lo miró directamente a los ojos y movió los labios pidiéndole que por favor la ayude. Nicolás conecto sus ojos con los de ella y asintió. — Quiero declarar que yo forcé a Catalina a casarse conmigo — pronunció con el cuello tenso. Todos pusieron caras de asombro y abrieron la boca. Catalina lo miró con asombro. — ¿Cómo la forzó? Quiere explicarnos con detalles que fue lo que hizo para que se case con usted — el juez lo miró expectante. Nicolás inclinó la cabeza y se limpio las lágrim

