RENOVACIÓN TOTAL El amanecer en Buenos Aires tenía una luz distinta aquel día. No era solo el reflejo suave que entraba entre los edificios ni el sonido de los colectivos arrancando en la avenida; era algo más profundo, algo que Marco y Gala podían sentir desde antes de abrir los ojos. Era esa sensación que nace cuando uno sabe que está entrando en una nueva etapa, sin sobresaltos, sin enemigos, sin sombras del pasado. Simplemente vida. Vida plena, construida con amor, con trabajo y con una familia que cada día se fortalecía más. Gala fue la primera en levantarse, despacio para no despertar a los niños. Caminó hasta la cocina, preparó el mate y abrió la ventana grande que daba a la calle. La brisa fresca, mezclada con olor a pan tostado de la panadería de la esquina, la hizo sonreír. Des

