“La Noche Que Encendió Todo” Picante, intensa y emocional El departamento estaba en silencio, pero no era un silencio común. Era ese tipo de silencio que carga electricidad, que anuncia que algo está por desbordarse, que dos cuerpos están respirando demasiado cerca aunque todavía no se estén tocando. Gala cerró la puerta detrás de ella con suavidad. Nicolás la miró desde el ventanal, apoyado con una mano en el vidrio, la camisa apenas abierta por el calor del día y el cansancio… ese cansancio que ella siempre sabía transformar en otra cosa. —Llegaste tarde —dijo él, sin moverse. Ella apoyó la cartera sobre la mesa y caminó despacio hacia él. —¿Y eso te molesta? —preguntó con una sonrisa ladeada. —Me desespera —respondió él, con esa voz baja que le temblaba solo cuando la deseaba d

