“Cuando el Futuro Se Acerca” La tarde caía sobre Buenos Aires con un color dulce, casi dorado. Era uno de esos momentos en que la ciudad parecía suspenderse en un respiro largo, como si hubiera dejado de correr por un instante. Nicolás lo sintió apenas salió del edificio FARO JOVEN. Había sido un día largo, lleno de reuniones, jóvenes ingresando a talleres nuevos, nuevos acuerdos que empezaban a tomar forma. Pero lo único que tenía en la cabeza era ella. Gala. La buscó con la mirada entre la gente que salía del edificio, entre los murmullos, entre las risas. Hasta que la vio. Apoyada contra una columna, con los brazos cruzados y esa sonrisa que siempre le hacía doler el pecho. —Llegaste tarde —le dijo ella, simulando molestia. —Te estoy buscando desde que empezó el día —respondió él.

