– FARO ENCENDIDO 1 — La mañana después del comienzo El amanecer después de la primera visita oficial al edificio Faro Joven llegó suave, casi tímido. No como el día previo, que había estallado con un brillo dorado sobre los edificios de Buenos Aires, sino con un azul claro que parecía dejar respirar a la ciudad. Un descanso merecido. Nicolás se despertó antes que todos. No porque estuviera inquieto, sino por el hábito de muchos años de supervivencia y responsabilidad. El cuerpo todavía tenía memoria del pasado, y aunque ahora el mundo se había calmado, su mente seguía funcionando en modo alerta. Pero esa mañana, cuando se levantó y puso los pies en el piso frío, sintió que algo había cambiado. Algo profundo. Algo definitivo. Habían dado un paso inmenso. No era una batalla ganada, por

