📖 Capítulo 5 – La guerra invisible La mañana amaneció serena en Montecarlo, pero el silencio era engañoso. En la mansión Alarcón, las flores del jardín se mecían suavemente bajo el sol, como si nada pudiera alterar la paz conquistada. Sin embargo, para Valeria, esa tranquilidad tenía un eco extraño, una sensación de calma antes de la tormenta. Desde la terraza, observaba el horizonte con una taza de té en las manos. Alejandro aún dormía, agotado tras días de reuniones y estrategias. Todo parecía en orden… hasta que su teléfono vibró. Era un mensaje anónimo, acompañado de una imagen: ella y Alejandro, en una foto antigua, manipulada digitalmente, donde parecía que Alejandro besaba a otra mujer. El texto decía: > “Él no siempre dice la verdad. Y pronto vas a verlo con tus propios ojos

