Capítulo 20 – Sombras El avión descendió lentamente sobre la pista iluminada de Dubái. Desde la ventanilla, Valeria observaba con asombro las luces doradas que parecían dibujar constelaciones en la tierra. La ciudad, con sus rascacielos que desafiaban al cielo, se alzaba como un escenario de poder y ambición. Alejandro, en cambio, mantenía la mirada seria: sabía que aquel viaje no solo era una oportunidad, también era un campo de batalla silencioso. Al bajar, los esperaba una comitiva de organizadores del foro internacional. Una limusina los trasladó hacia el lujoso hotel donde se alojarían. Todo era impecable, brillante, majestuoso. Pero, entre la multitud de asistentes y cámaras, Alejandro notó algo extraño: un hombre trajeado que lo observaba con demasiada atención. No llevaba acredi

