📖 CapÃtulo 35 – El regreso a las sombras El vuelo de regreso desde ParÃs estaba en silencio, pero lleno de tensión contenida. Alejandro miraba por la ventanilla, observando cómo el cielo comenzaba a teñirse de tonos dorados y naranjas al acercarse a Buenos Aires. Valeria sostenÃa la mano de su esposo con fuerza, consciente de que la tranquilidad que habÃan vivido durante semanas estaba a punto de terminar. Sus hijos dormÃan, ajenos a las preocupaciones de sus padres, y eso le dio a Alejandro una sensación de urgencia: debÃa regresar al mundo real, a la empresa que tanto habÃan construido. —No me gusta esta sensación —susurró Alejandro, rompiendo el silencio—. Mientras nosotros estábamos lejos, algo cambió en Montecarlo. Valeria asintió, sin soltar su mano. —Lo sé… lo siento en el aire.

