đź“– CapĂtulo 34 – El viaje de los triunfadores ParĂs amanecĂa con un brillo dorado que se reflejaba sobre los tejados antiguos y las avenidas llenas de historia. Los cafĂ©s comenzaban a abrir, el aroma a pan reciĂ©n horneado llenaba el aire, y el sonido distante del rĂo Sena acompañaba el despertar de una ciudad que parecĂa hecha para los sueños. Alejandro observaba el paisaje desde el balcĂłn del hotel mientras sostenĂa una taza de cafĂ© y miraba a Valeria, que jugaba con sus hijos en la habitaciĂłn. —Nunca pensĂ© que un dĂa podrĂamos disfrutar algo tan simple —murmurĂł Ă©l, sonriendo—. Despertar sin llamadas, sin reuniones, sin presiĂłn. Valeria levantĂł la vista y le devolviĂł una sonrisa cálida, con el cabello suelto y la luz del amanecer en el rostro. —Nos lo merecĂamos, Alejandro. DespuĂ©s de

