đź“– CapĂtulo 29 – La consolidaciĂłn del legado Montecarlo despertaba con un brillo especial aquella mañana. El cielo despejado y el mar reflejando la luz del sol eran un recordatorio de que, tras la tormenta, todo podĂa renacer. Alejandro y Valeria caminaban por la terraza de la mansiĂłn, observando la ciudad que parecĂa responder a su poder y su presencia. —DespuĂ©s de todo lo que pasĂł —dijo Valeria, apoyando su mano en la de Alejandro—, siento que finalmente podemos respirar. Que lo peor quedĂł atrás. Él la mirĂł, sonriendo con esa calma que solo los que han sobrevivido a la oscuridad conocen. —SĂ… pero esto es solo el comienzo. Hoy consolidamos lo que hemos luchado por construir, y lo hacemos para que nada ni nadie pueda destruirlo. --- La primera acciĂłn de Alejandro fue revisar sus nego

