Capítulo 9 – La cacería La mansión estaba envuelta en un silencio inquietante. Alejandro caminaba de un lado a otro, repasando mentalmente cada detalle del secuestro. El mapa de la ciudad estaba desplegado sobre la mesa del despacho, con marcas rojas que señalaban posibles rutas de escape de Alarcón y su gente. —Tenemos que actuar rápido —dijo Julián, mientras revisaba su tablet—. Si seguimos esperando, Valeria puede ser trasladada a otro lugar, y perderemos toda ventaja. Alejandro asintió con firmeza. —Reúne a los mejores. No podemos permitirnos errores esta vez. --- En cuestión de minutos, un equipo de élite se desplazó hacia la periferia de la ciudad. Vehículos blindados, comunicaciones encriptadas y un plan de rescate coordinado con precisión milimétrica. Alejandro no era solo un

