Capítulo 10 – La red de Alarcón El amanecer no trajo paz. Alejandro estaba despierto desde temprano, recorriendo cada pasillo de la mansión como si pudiera olfatear la traición. La reciente cacería había devuelto a Valeria, pero también había dejado una certeza: Alarcón no era un hombre común, y su red estaba más cerca de lo que imaginaban. Julián entró al despacho con los ojos llenos de preocupación. —Alejandro… revisé nuevamente los sistemas, y encontré algo extraño. Algunas cámaras muestran interferencias en momentos muy precisos. No fue casualidad, ni fallo técnico. Alguien las manipuló desde adentro. Alejandro se inclinó sobre la mesa, revisando las grabaciones. En efecto, cada vez que ocurrían movimientos sospechosos, los registros aparecían distorsionados. No había señales de in

