📖 CapÃtulo 27 – Tentación peligrosa La mansión estaba sumida en una quietud elegante, interrumpida solo por el tintineo de las copas y el murmullo suave de la conversación durante la cena privada. La mesa estaba iluminada por velas altas que proyectaban sombras danzantes en las paredes, creando un ambiente Ãntimo y lujoso. Alejandro, sentado frente a Damián, sentÃa una mezcla de orgullo y curiosidad; aquel hombre exhalaba seguridad, poder y un aura que era imposible ignorar. Alejandro revisaba mentalmente los temas de negocios que querÃa tocar, pero no podÃa dejar de notar la manera en que Damián lo miraba, con atención perfecta, como si estuviera descifrando cada pensamiento antes de que se formara. Cada elogio, cada observación, estaba cuidadosamente medida, y por primera vez en mucho

