Aunque nadie le dijo eso a Jeanne. Porque mi prima venia en mi dirección con una mirada asesina, podía ver la palabra muerte escrita en su cara, un escalofrió paso por mi espalda, sintiéndome sumamente tensa, podía sentir mis músculos listos para empezar una carrera en dirección contraria al lugar que viniera mi prima. —¿Qué creen que están haciendo? — nos recrimino con ira. Los doctores nos dieron una mirada, igual que nuestros padres. No quería hacer de esto una escena. —Jeanne, todo tiene una explicación— trate de calmarla, pero era inútil. —No estoy hablando contigo— auch. Toda su atención se encontraba en Karev, quien parecía acostumbrado a este comportamiento, el se abotonaba la camisa tomándose todo su tiempo. —¿No vas a responderme? Te exijo saber que está pasando— él le dio

