Seguía asombrada por el tatuaje y como si se tratara de un acto reflejo saque mi celular de mi bolsillo, busque la conversación de w******p, el chico con el que hablaba no tenía foto, pero el instinto me instigo a llamar, la pantalla en el pantalón delantero de Karev se ilumino, él estaba tan asombrado como yo, saco su teléfono en su pantalla decía llamando “Chica del bar”. Ambos nos quedamos sin palabras. La fuerte mano de mi padre me obligo a girarme para verlo. Sus cejas pobladas hacían casi una línea recta en su frente, se veía bastante molesto, pero podía ver en sus ojos que en realidad estaba muy preocupado. —Mi niña…— su voz gruesa, me saco un poco de la sorpresa, estire mis brazos para abrazarlo, ya no tenía más lagrimas para derramar, me sentía muy feliz de que hubiera podido

