Capítulo XXIX

1583 Words

De aquel vehículo sólo habían quedado las cenizas. Unos pocos trozos de metal que el fuego no pudo corroer,y luego cenizas grises que se esparcían como el viento. Tuvimos que deshacernos del resto del auto quemado para que no hubiera pruebas de nada al respecto. Lo terminamos tirando al acantilado de varios metros. Casi no escuchamos cuando termino de caer en el agua, al fondo de este. Luego de eso, ambos nos quedamos contemplando la caída, pensativos supongo. -¿Qué vas a hacer?-Preguntó Nicolás mientras se encendía un cigarrillo- -¿A qué te refieres? -Quiero decir, ¿Qué es lo que prosigue a partir de aquí? Ahora que descubriste que te tendieron una trampa y realmente la Interpol se encuentra pisándote los talones. Suspiré, pensativo. Sin dejar de observar el vacío que se abría frente

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD