Entré al apartamento, con mi rostro aún sumido en confusión. Audrey se encontraba nuevamente vestida, sentada en el sofá mientras sostenía su celular. Yo sentía que la cabeza me explotaría en cualquier minuto, debido al estrés que mantenía guardado en mi cuerpo. Me tiré sobre el sofá y descansé mi cabeza sobre el regazo de Audrey, suspirando cansado. -¿Que sucede? -Juro que si me vuelvo a cruzar a tu ex cerca le romperé la cara. -Él no está pasando por el mejor momento, Ian.-Dijo mientras acariciaba mi cabeza suavemente.-No sé qué estará pasando por su cabeza pero claramente no debe de encontrarse bien. -¿Podrías dejar de ser tan compasiva con toda persona que exista?-Solté algo molesto. -¿Y tú podrías dejar de enojarte ante la mínima molestia? Bufé sin ánimos de seguir discutiendo.

