Alexander llega al hotel se encuentra de peor humor. Se baja de su auto y azota la puerta con gran fuerza. ¡Mi maldito día! Va de mal en peor ¡Joder! —¡Víctor! Quiero que hoy mismo quede el asunto de la casa, quiero mañana estar instalado, y quiero que encuentres a esa mujer ¡Ya! Camina hacia la entrada dejando a Víctor desconcertado, pues los 3 años que tiene trabajando con Alexander, jamás lo había visto así por una mujer. Alexander llega a su suite, y no deja de pensar en Penélope, y en su hermoso cuerpo. —¡Maldita mujer! Pero te vas a arrepentir—. Camina hacia la cantina, y se sirve un coñac, se lo toma de un solo trago, creyendo que eso le bajará un poco la rabia que siente, se toma otro y nada. En ese instante le entra una llamada de Benjamín: —¿Qué quieres Benjamín? —¡Uff!….

