Capítulo 18: ¿No soy suficientemente bueno para ti? —¿No soy lo suficientemente bueno para ti? ¿acaso me ves feo? Mirame y dime como me ves. —No, no, eso no es lo que quise decir. Un ruido sordo emana de su pecho. —A la mierda que no lo hiciste. Mírame, nena. ¡mira mis cicatrices! —grita, empujando su frente contra la mía mientras empuña la mano con la que yo estaba tocándome a mí misma—. ¿Ves estas cicatrices en mi cara? Es mi nombre. Recuérdalo. —Él empuja mis dedos abajo en mi—. Cualquier cosa menos mi yo, ¿eh? —¡No es tu aspecto! —suelto—. Es solo que no quiero tener miedo. Frunce el ceño, me mira de reojo. —¿Miedo de qué? ¿De mí? —Se ríe un poco—. ¿hago que tengas miedo? No respondo, lo que le hace reír. —Bueno. —Él sonríe y empieza a mover los dedos por mí—. ¿Dije que pudier

